Discapacidad y Violencia Institucional

Imagen de TV Giramundo

   

      Este miércoles 5 de junio tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales la actividad "Discapacidad y Violencia Institucional" Barreras en el ejercicio de Derechos, en la cual expusieron situaciones de vulneración las redes Padres autoconvocados de niños, jóvenes y adultos con discapacidad (Laura Alcaraz y Alejandra Berlanga), El Colectivo por la restitución de Derechos a Sobrevivientes del Próvolo (Paola Gonzalez), y Xumek (Sergio Salinas).


      Comenzando por un abordaje sobre violencia institucional, Laura Alcaraz apunta a un sistema que victimiza, que vulnera los derechos de personas con discapacidad. Específicamente habla del sistema de salud, ya que no se espera el maltrato de una institución en la que las personas depositan la confianza de su bienestar psiquico y físico, en tal sentido desde el sistema de salud se ejerce violencia al intentar adaptar a una persona con discapacidad a vivir igual que alguien sin discapacidad. Las opciones que da la medicina pone a familiares de discapacitados en una situación de culpa por ser quienes toman las decisiones en última instancia, y señala que "la violencia es expresa cuando hay una indicación unidireccional, cuando no es interdisciplinaria, cuando no se tiene en cuenta la voluntad del paciente". 


      Alejandra Berlanga agrega que hay abandono por parte del Estado y de las obras sociales, que no hay políticas públicas que hable de personas con discapacidad. Y trae como ejemplo datos del 2008 que son incompletos y en los que se midió bajo un termómetro de "dificultad". 
      La violencia desde la educación fue tratada desde varios aspectos, Berlanga desde su lugar como docente afirma que la violencia en la educación es de la institución hacia los alumnos y hacia los docentes cuando éstos se niegan a acatar. "La institución escolar es rígida a aceptar diversidades" En el caso de discapacidad se plantea derivar a la escuela especial. 
      La convención de la UNESCO menciona que Argentina es un país "Inclusivo" en educación y por tanto las escuelas deben incluir a todes. Pero si hablamos de incluir es porque hay algo que esta por fuera, hay algo excluido.

 
      Para el abogado Sergio Salinas no hay un concepto claro de violencia institucional, pero explica que desde el Derecho Penal la "Teoría del Delito" incluye un sujeto activo: que actúa por acción o por omisión, un sujeto pasivo y un medio. En este sentido el Estado es violento cuando hace lo que no debe o cuando no hace lo que debe, e incita a realizar las denuncias correspondientes. 
      Paola Gonzales cuenta que en un primer momento cuando salieron a la luz los hechos ocurridos dentro del Instituto Antonio Próvolo hubo violencia institucional por parte del gobernador, quien decía que a les familiares les movilizaba el resarcimiento económico. Luego Defensoría de discapacidad les iba a designar abogado y, ¿Cómo demandar al Estado con un defensor del Estado?. Luego Salud Mental quiso intervenir y hubo un recambio de personal. 
      Agrega Sergio Salinas, abogado de las víctimas, que cuando la Dirección General de Escuelas iba a inspeccionar el Instituto, se le daba un cuaderno contable donde estaba todo en regla, por otro lado el instituto tenía un cuaderno vacío. A los alumnes del Instituto tampoco se les llevaba a atender en la Salud pública porque tenían sus propios médicos, quienes administraban medicamentos permanentemente. "Hay 11 causas abiertas en la DGE y cientos de irregularidades". 


      Este 10 de junio comienza el juicio para las víctimas del Próvolo, en el cual por el momento son 3 imputados: Corradi, Corbacho y Gómez, y afirma que este es el primer paso, ya que el juicio se hará con casos concretos declarados pero que aún hay muchas situaciones por resolver y personas involucradas que deben ir cayendo, en un proceso que puede durar varios años.  
      "Además de ser abusados y tener discapacidad, los chicos eran pobres y confiaron en una institución, la misma que bautizó a tu hija te la violó" dice Paola Gonzales, y cierra con una invitación a la lucha: "Hagan, porque esos chicos no se quedaron llorando."