Asambleas por el agua del Valle de Uco realizaron una vigilia frente al avance legislativo que podría habilitar minería en zonas periglaciares. Advierten que está en juego el agua de las cuencas mendocinas.
En la previa de la sesión de la Cámara de Diputados de la Nación, prevista para este miércoles, asambleas ambientalistas y vecinas y vecinos autoconvocados realizaron un ruidazo en la ribera del río Tunuyán para rechazar la reforma de la Ley de Glaciares. La preocupación central pasa por la posible reducción de las áreas protegidas, especialmente en el ambiente periglaciar, clave para la regulación hídrica en la cordillera.
Desde el acampe, Sara Busse de la Asamblea de San Carlos fue contundente al explicar el motivo de la permanencia: “Estamos acá en el río porque hemos venido a defender los glaciares, que nuestros legisladores están entregando con una corrupción descarada”. Y agregó que “sin agua no hay vida”, en referencia al papel estratégico que cumplen los glaciares en el abastecimiento de agua de toda la región.
La defensora del agua señaló que la modificación legislativa “beneficia a las grandes empresas mineras” y denunció una “connivencia del poder político” con intereses corporativos. En Mendoza, la alarma es mayor porque varias cuencas dependen directamente de los aportes nivales y glaciares de alta montaña, entre ellas la del Tunuyán.





Distintos análisis advierten que el cambio impulsado en el Congreso reemplaza la noción de “ambiente periglacial” por una definición más acotada, lo que podría abrir la puerta a nuevos proyectos extractivos.
En la misma línea, Manu Bon, asambleísta de Tunuyán, sostuvo que “es impensable tener que defender lo obvio, que son los bienes comunes y el agua”. Remarcó además que millones de personas dependen de cuencas alimentadas por glaciares y que la reforma aparece “hecha a medida de las grandes corporaciones”.
En toda la provincia se realizarán acciones para seguir en vivo el debate legislativo. Aunque reconocen que el oficialismo cuenta con los votos necesarios, sostienen que la resistencia social y las futuras presentaciones judiciales seguirán siendo parte de la defensa de la ley vigente.
Compartimos los testimonios de Sara y Manu: