Este fin de semana estuvimos en el acampe del puente del Río Tunuyán que lleva más de un mes de resistencia y apañe. Han sido unas jornadas cargadas de emoción. Se ve el pueblo en lucha, los camioneros y los autos que pasan tocan bocina, los vecinos y vecinas acompañan, traen donaciones, se toman un mate…
Había cuatro carpas de visitantes más los compañeros del colectivo Autoconvocadxs por el Agua Tunuyan. Y lo que más me gustó y lo que más me hizo sentir que esta lucha no va a parar es la solidaridad, la camaradería, el compañerismo, que hizo que estuviéramos juntes: Uno cocina, el otra lava los platos, el otro barre… Nos hacemos compañía, vamos al río juntos metiendo las patitas en el agua… Agitamos las banderas Repartimos volantes a los automovilistas que pasan. En fin, compañerismo, cariño y lucha.
El acampe tiene una organización impecable: cuentan con baños químicos -este finde armaron un baño seco perfecto con una pared de cañas que lo disimula en el paisaje- tiene luz y agua que les proveen los vecinos. Hay cronograma de participantes y tareas a realizar y la Asamblea tiene comisión de finanzas que organiza gastos y donaciones.
El sábado hubo una obra de teatro del grupo Teatro rebelde en el que Liza Rule Larrea tiene el personaje de gotas de agua. La obra de teatro es “El juicio al agua”. Mucho público que interviene en un teatro participativo en el que el público defendía al agua de los poderosos que mentían y la atacaban. Impresionante la reacción de la gente, niñitos y niñitas chiquitxs (porque vinieron los vecinos con las familias) y después le preguntamos a una nena de 8 años qué pensaba, si había entendido la obra de teatro y nos relató perfectamente la obra de teatro (quiénes eran los buenos y los malos) por qué era importante el triunfo del agua. Espectacular, extraordinaria.
Así que ha sido muy bonito, muy reconfortante. El viernes el grupo de la Rata Fanzinera hizo un taller de fanzines. Se armaron unos fanzines preciosos en defensa del agua pura recortando y pegando diarios y revistas. Así es que el arte es lucha y el arte ha estado el viernes y el sábado a full en el acampe. Luego a la noche, se largó la tormenta y no tuvimos que ir a la casa de Manu donde me alojé.
Así que instamos a que apoyen el acampe, a que apoyemos el acampe, a que estemos ahí. Se puede ir un ratito, se pueden tomar unos mates, se puede quedar uno a comer un rico guiso con ellos…
Queremos agradecer especialmente a les compañeres del medio Huella del Sur que visitaron el acampe y visitaron otros sitios de la provincia donde se resiste y lucha con amor por la Naturaleza y nuestros Bienes Comunes. Con elles hicimos entrevistas conjuntas para la Radio Cuyum comunitaria y para Esta Boca Es Mia.
La cosa es simple: el pueblo del Valle de Uco quiere su río Tunuyán limpio y su cordillera prístina como está, sus uvas y frutales … Había varios agricultores que me contaban de sus plantaciones, lo que hacían, cómo lo vendían, cómo hacían el dulce, la gente quiere vivir así, tranquila y como han vivido sus abuelos, sus hijos y sus nietos. La compa en la que me alojé, que es Manu, tiene una finca y cabañas, cerezas, guindas, moras, estuvo cosechando con la ahijada de ocho años, prepara dulce, lo vende; además es profesora de francés…
Esa es la manera en que quieren vivir los tunuyaninos y los sancarlinos y estoy segura de que es la manera en que viven y quieren vivir los uspallatinos también.
Acá no queremos megaminería contaminante, no queremos fracking, no queremos que nos cambien el “perfil productivo”.
Queremos apoyo a las economías familiares, apoyo a los microemprendimientos y queremos agricultura y ganadería como la hemos tenido en Mendoza de hace 200 años.
Por eso dicen fuerte y claro: ¡El agua de Mendoza no se negocia! ¡La Ley de glaciares y los ambientes peri glaciares no se tocan!











Entrevista a Alicia, acampante de Tunuyán:
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