Alerta por el aumento de ETS: informar y prevenir sin estigmas

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El médico clínico Oscar Ferreras advirtió sobre el crecimiento de infecciones de transmisión sexual (ETS) y llamó a fortalecer la educación, la prevención y la consulta temprana.

Las enfermedades de transmisión sexual volvieron a ubicarse en el centro de la preocupación sanitaria. Según explicó el médico clínico Oscar Ferreras en una entrevista con «Entre mate y mate», en Argentina se registra un fuerte incremento de casos, con un aumento cercano al 70% en el último año. En ese contexto, insistió en la necesidad de abordar el tema con información clara, sin prejuicios y como parte de la salud integral de las personas.

“Tenemos que hablar de estas enfermedades con un enfoque informativo y empático, libre de estigmas”, planteó. Y agregó: “Durante mucho tiempo fueron un tabú, pero eso solo genera más desconocimiento y más riesgo”.

Las ETS son infecciones causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos que se transmiten principalmente a través del contacto sexual —ya sea vaginal, anal u oral— o por intercambio de fluidos como sangre, semen o flujo vaginal. También pueden transmitirse de madre a hijo durante el embarazo o el parto, y en algunos casos por el uso compartido de agujas.

Entre las más frecuentes, Ferreras distinguió las bacterianas —como sífilis, gonorrea y clamidia— que en general son curables con antibióticos; las virales —como el VIH, el virus del papiloma humano (HPV), herpes o hepatitis B y C— que tienden a ser crónicas; y las parasitarias, como la tricomoniasis o la sarna.

Uno de los principales problemas, advirtió, es que muchas de estas infecciones pueden no presentar síntomas, lo que favorece su propagación. “Una persona puede ser portadora asintomática y no saberlo”, señaló.

Sin embargo, también hay signos de alerta a los que prestar atención: llagas, verrugas o úlceras en los genitales, secreciones anormales, dolor o ardor al orinar, ganglios inflamados en la ingle, dolor abdominal durante las relaciones sexuales o erupciones en la piel. “Hay síntomas que no se van solos, no se curan con remedios caseros. Ante cualquier duda hay que consultar”, remarcó.

El especialista también subrayó un dato preocupante: a pesar de que la mayoría de los adolescentes tiene acceso a métodos de prevención como el preservativo, solo una pequeña proporción los utiliza. “Ahí aparece el problema de fondo: la falta de educación sexual y la desinformación”, indicó.

En esa línea, vinculó el aumento de casos con la disminución de políticas públicas sostenidas en educación sexual integral y con la persistencia de prejuicios sociales. “Si no se habla en la familia, en la escuela o en la comunidad, los jóvenes terminan informándose en redes o por comentarios, muchas veces erróneos”, explicó.

La prevención, insistió, es clave. El uso de preservativos, las barreras bucales, la vacunación —como en el caso del HPV o la hepatitis B— y los controles médicos periódicos son herramientas fundamentales. También destacó la importancia de abordar el tratamiento en conjunto con la pareja: “Es una cuestión de responsabilidad. Si uno tiene una infección, es muy probable que la otra persona también”.

Por último, Ferreras recordó que la detección temprana mejora significativamente el pronóstico y evita complicaciones mayores. “Hoy la medicina tiene muchas herramientas, pero hay que llegar a tiempo. El miedo y la vergüenza no pueden ser un obstáculo para cuidar la salud”, concluyó.

Compartimos la charla completa con el galeno:

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