Tras más de un mes de publicaciones diarias en nuestra web, el colectivo deportivo celebró una experiencia que convirtió al Mundial en una excusa para hablar del mundo, la historia y la identidad.
Con el final del Mundial también llegó el cierre de una cobertura que, durante más de un mes, llevó a las páginas de Comecuco una mirada distinta sobre el fútbol. Con humor, ironía y un enfoque que escapó de los resultados y las estadísticas, el colectivo Bola Sin Manija publicó cerca de cincuenta notas que buscaron contar las historias menos visibles de la competencia y retratar las emociones que atravesaron a quienes la siguieron día a día.
“Qué vacío después del Mundial”, resumió Fran Godínez, integrante del colectivo, al hacer balance de la experiencia. “Todos suspendimos un poco la rutina para vivir ese mes con intensidad. Ahora aparece ese vacío existencial, tanto para quienes lo siguieron como para nosotros, que además dejamos de correr detrás de la noticia”.
Godínez destacó que la propuesta fue mucho más que una cobertura deportiva. “Tratamos de utilizar el deporte como una excusa para hablar del mundo, de geografías, de historia y, sobre todo, para hacer humor”. Esa búsqueda forma parte de la identidad de Bola Sin Manija, un proyecto que lleva casi 700 programas al aire y 17 años produciendo contenidos sobre deportes alternativos y fútbol desde una perspectiva poco habitual.
Según explicó, en lugar de limitarse al relato de cada partido, las notas buscaron rescatar anécdotas, personajes, curiosidades y situaciones que, con el paso del tiempo, funcionarán también como una memoria colectiva de lo que dejó este Mundial.
Entre sus publicaciones favoritas, Godínez mencionó las crónicas “Minuta al minuto”, el informe sobre las mascotas del Mundial, la historia del “mapache embalsamado de Haaland” y las notas dedicadas a los pronósticos de semifinales y a los partidos frente a Egipto e Inglaterra. “Si alguien las relee dentro de cinco años, no solo va a recordar qué pasó, sino también qué sentíamos durante ese Mundial”, señaló.
El integrante de Bola Sin Manija también valoró el trabajo conjunto con la red Comecuco y el rol de Inés Binder como articuladora de la cobertura. “Fue la directora técnica del equipo. Nos empujaba cuando faltaba una nota más y estuvo muy encima de la edición, las fotos y los epígrafes. Nosotros llegamos con lo último, como la selección, pero logramos sacar adelante una cobertura diaria”.
Aunque el Mundial terminó, el colectivo seguirá produciendo contenidos todos los lunes a través de su canal de YouTube y sus plataformas de podcast, donde continúan explorando historias curiosas, deportes alternativos y ligas poco conocidas alrededor del mundo. Mientras tanto, las casi cincuenta notas publicadas durante el torneo quedan disponibles como un archivo que demuestra que el deporte también puede ser una puerta de entrada para hablar de cultura, política, identidad y humor.
Compartimos la conversa completa con Fran Godínez: