A días de cerrar el 2025 los productores de Lavalle, al norte de Mendoza, se encuentran con panoramas inesperados en algunos casos y con la ausencia de herramientas del Estado para mejorar la eficiencia de una de las actividades que más trabajo genera.
Por Franco D’Amelio
El secretario de Desarrollo Local de la comuna, Juan Jaime, definió el fin de año de los agricultores locales como: “complejo y con incertidumbre”. Tal como adelantamos en la edición anterior, explicó: “complejo porque los productores no han finalizado el año con buenos precios, en algunos casos no han podido cubrir los costos y han tenido que rastrear, sobre todo en lo hortícola, y en otros casos han podido cubrir sus costos muy sutilmente“
“A su vez, hay incertidumbre por una demanda que no se activa … con respecto al vino ya viene con una caída en el consumo, entre otras cosas por la competencia con tras bebidas alcohólicas o sin alcohol”, señaló.
Otra de las razones por las cuales la “demanda no se activa” es, en opinión de Jaime, la escasez de poder adquisitivo en buena parte de la población (el famoso ‘no hay plata’ de Javier Milei).
El funcionario municipal (que también es productor) asegura que la incertidumbre está dada, al mismo tiempo, porque los productos locales deben competir con importados. Esta “importación indiscriminada” es uno de los factores que ya viene afectando a otros rubros y que entre enero de 2024 y enero de 2025 condujo al cierre de 12.259 PyMES según el Observatorio Industriales Pymes Argentinos (IPA).
Jaime acordó con la búsqueda de mayor competitividad en la forma de producir en el sector agrícola, pero cuestionó la falta de crédito apropiado para los pequeños actores del rubro y la apertura irrestricta a las importaciones. Además, dijo: “un tema central es el tema del agua, no vamos a poder producir si no tenemos agua”.
Para alertar sobre la difícil situación, ya hablando específicamente de la vitivinicultura, el secretario mencionó que entre 2015 y 2025 se perdieron 1.966 hectáreas de vid en el Oasis Norte, ya sea por loteo o por reconversión a otro fruto.
¿Qué dicen los productores?
Pascual Arce de la cooperativa LACOFRUT expresó: “nosotros dentro de todo no estamos mal porque somos un grupo bastante organizado, sembramos lo que se vende, no lo que no se vende. Apostamos a lo que el cliente quiere comprar, estamos empezando la temporada medianamente bien, la uva de vinificar no viene bien, pero la estamos compensando con la producción del melón. Es lo único que tiene buen precio en el mercado a comparación de otras frutas u hortalizas“.
Y continuó: “el ajo fue pésimo porque es un producto que se exporta, alrededor del 20% se consume en el mercado interno y el resto es para los mercados internacionales. De los que se exporta el 70% es para Brasil, pero este año el país vecino hizo sus negocios con China y perjudicó, entonces el productor primario vendió por debajo de sus costos de producción. La papa y el tomate pensábamos que iban a tener mejores precios por haber menos oferta, pero tienen muy bajo precio“.
El referente cooperativista señaló también que “en cuanto al agua, está viniendo, no con la afluencia que debería tener, pero viene. Estamos tratando de ser más eficientes en el riego.
Desde el Estado debería haber más herramientas para tener créditos para riego por goteo…si desaparece el productor primario desaparece todo”.
Leonardo, un productor hortícola de Jocolí, ratificó esto con mucha frustración: “la producción malísima porque no vale nada, estamos nosotros en el campo, muertos. No sabemos si vamos a hacer chacra o no. El ajo no vale, la papa, la cebolla, los productos nuestros no valen nada”.
Por otro lado, el vitivinicultor Juan Rojas de Costa de Araujo, opinó: “entre vecinos siempre comentamos nuestras virtudes y vicisitudes. Lo que se puede decir es que este año viene la producción con menos uva, también cabe mencionar que el año pasado nos pagaron el kilo al mismo precio que el año anterior. Es decir, al precio de dos cosechas atrás”.
También señaló que “tenemos el problema que antes nos alcanzaba el agua y ahora ya no se estaba regando bien. Otra complicación es que no nos pagan lo que valen nuestros productos.
No tenemos tela antigranizo, otra crítica al gobernador: sacaron la lucha antigranizo, pero no previeron otra posibilidad para que el productor pueda defenderse del factor climático.
Nuestra producción mantiene todo el año a la gente de la Provincia, el turismo produce por temporadas, pero el sector vitivinícola y frutihortícola genera trabajo todo el año”.
Con respecto al precio del kilo de uva, Rojas comentó que la cosecha pasada lo pagaban a $230, mismo precio que en la del ciclo previo: “hasta último momento no se sabe (el valor) porque te lo termina fijando la bodega, tenemos la esperanza que, al haber menos producción este año estén mejores los precios”.
Por último, el productor radicado sobre calle Nuñez hizo una reflexión con respecto a la minería.
Comentó que él trabajaba en el pasado para la empresa de colectivos TAC y viajaba frecuentemente a la localidad de Jachal en la vecina provincia de San Juan. “Ibas ahí y era un vergel, era hermoso, el semillero de la Argentina en cuanto a chacra. Hoy es un desierto gracias a la minería. La gente se está equivocando, piensan que va a traer trabajo, pero está todo automatizado y con pocas personas se maneja todo. Lo único que vamos a recibir es contaminación”.
Y concluyó: “no sé si Lavalle está recibiendo alguna compensación por la contaminación con las aguas servidas, la gente de acá la mayoría toma agua de pozo, toda esa contaminación está llegando acá a Lavalle, la gente lo ignora o quiere ser ignorante, pero la minería sólo trae contaminación”.