Córdoba: tensión política, reclamos por fondos y un escenario electoral en construcción

COMPARTIR
Tiempo estimado de lectura:
3 minutos

En medio de un contexto político cada vez más dinámico, la provincia de Córdoba vuelve a posicionarse en el centro del debate nacional. Las recientes declaraciones del gobernador Martín Llaryora generaron repercusiones tanto por su tono crítico hacia el Gobierno nacional como por las lecturas políticas que se desprenden de cara a los próximos procesos electorales.

El pronunciamiento del mandatario se dio en el marco de la presentación del programa “Córdoba Me Capacita”, una iniciativa que ofrece más de 2.000 cursos gratuitos con certificación de la Universidad Nacional de Córdoba. Sin embargo, el eje del discurso trascendió lo educativo y se centró en una problemática de fondo: la falta de envío de recursos nacionales a la provincia.

Reclamo por la coparticipación

Uno de los puntos más sensibles es la deuda que la Nación mantiene con Córdoba en concepto de coparticipación. Según se explicó, los fondos adeudados no han sido girados, pese a gestiones realizadas por autoridades provinciales en Buenos Aires. Esta situación generó malestar en la administración local y fue uno de los motores del endurecimiento discursivo del gobernador.

Además, se sumaron otros reclamos vinculados al financiamiento universitario, la situación del PAMI y el impacto de las políticas nacionales en los jubilados. En ese sentido, el gobierno provincial ya había anunciado medidas como aumentos para jubilados provinciales, buscando amortiguar el impacto del contexto económico.

Estrategia política y elecciones

Más allá de lo coyuntural, analistas coinciden en que el posicionamiento de Llaryora también responde a una estrategia política. Con la mirada puesta en las elecciones legislativas de 2026 y las presidenciales de 2027, el gobernador comenzaría a delinear su perfil dentro del escenario nacional.

En Córdoba, el mapa político ya muestra posibles competidores como Luis Juez, Rodrigo de Loredo y Gabriel Bornoroni, lo que obliga al oficialismo provincial a consolidar su identidad. En este contexto, se especula que Llaryora buscará una posición más autónoma, evitando alineamientos rígidos con espacios nacionales. Si bien podría acompañar iniciativas del gobierno de Javier Milei cuando beneficien a Córdoba —como ocurrió con la Ley Bases—, no se prevé un acuerdo político estructural.

Un electorado clave

Córdoba ha demostrado ser un distrito determinante en elecciones nacionales. En 2023, Milei obtuvo cerca del 70% de los votos en la provincia, consolidando un fuerte respaldo. Sin embargo, recientes encuestas indican una caída en su imagen positiva de entre 15 y 17 puntos.

De mantenerse esta tendencia, algunos analistas estiman que el presidente podría retener alrededor del 52% de los votos en un eventual balotaje, lo que marcaría un escenario más competitivo frente a figuras como Axel Kicillof u otros referentes del peronismo.

Un tablero abierto

Por ahora, el panorama sigue abierto. Con dirigentes como Natalia de la Sota recorriendo el país y articulando vínculos políticos, y con el antecedente del “cordobesismo” impulsado por Juan Schiaretti, todo indica que la provincia buscará mantener una estrategia propia.

En definitiva, Córdoba no solo debate su relación con la Nación, sino también su rol en la política argentina que se viene. Entre reclamos económicos y reconfiguraciones políticas, el escenario ya empieza a perfilar lo que podría ser una elección clave en los próximos años.

Compartimos la charla de La Lechuza con Emilia Calderón de radio La Ranchada de Córdoba:

0:00 0:00