Crisis del agua en Lavalle: productores exigen frenar vuelcos cloacales y soluciones definitivas

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Desde abril, efluentes sin tratar contaminan cauces de riego. Municipios, productores e Irrigación debaten medidas urgentes mientras crece la preocupación sanitaria, ambiental y productiva en más de 9.000 hectáreas afectadas y que potencialmente puede enfermar a toda la población del Gran Mendoza abastecida por este cinturón verde.

El salón de la Casa de la Cultura de Villa Tulumaya estaba lleno. Productores, inspectores de cauce, técnicos municipales y autoridades del Departamento General de Irrigación (DGI) se encontraron cara a cara en Lavalle. Aguas Mendocinas (AySAM), principal responsable de la situación: el gran ausente. La tensión no tardó en aparecer: sobre la mesa estaba la salud de la gente, el futuro de las cosechas y el destino de miles de hectáreas. Desde abril, el vuelco de líquidos cloacales sin tratamiento en el canal Pescara —utilizado para riego agrícola— se transformó en una crisis que crece día a día.

La postal es clara: campos regados con agua contaminada, restricciones que afectan 9.000 hectáreas, dos niños internados en Guaymallén por Escherichia coli y un clima de incertidumbre en toda la cuarta zona de riego del río Mendoza. “Esto no se puede dejar así nomás, hay que arreglarlo de cuajo”, lanzó Raúl Iúdica, productor, en un momento en que la discusión subía de tono.

De medida excepcional a crisis prolongada

El 29 de abril, AySAM informó la rotura del colector cloacal Humberto Primo, en la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo, en Guaymallén. Dos días después, el DGI autorizó —por resolución 0319/25— el vuelco de efluentes cloacales crudos al canal Pescara por 15 días, como una medida “excepcional, transitoria y revocable”.

Pero las prórrogas se encadenaron: el 16 de mayo (Res. 0464/25) por 15 días más, el 17 de junio (Res. 0585/25) por 30 días, y recién el 1 de julio (Res. 0617/25) se levantó formalmente la “emergencia”. Aun así, el problema no se resolvió: hoy el vuelco continúa mediante un sistema de bypass que descarga dentro de cauces de riego.

Los plazos lógicos se vencieron hace meses… quizás años. El plazo lógico sería mañana, pasado”, ironizó Santiago Ermili, productor afectado de San Francisoc y miembro del Consejo Local Asesor del INTA Lavalle.

El agua como amenaza

La lista de riesgos es larga y grave. Por un lado, la exposición directa: quienes trabajan o viven cerca de cauces abiertos están en contacto con bacterias como E. coli, que puede ingresar al cuerpo por vía respiratoria. Por otro, la contaminación de hortalizas y forrajes regados con agua contaminada.

Nancy Griffone, directora de Ambiente del municipio, no se guarda definiciones: “El debate de fondo está sobre las bacterias que producen los efluentes cloacales. La más peligrosa es el E. coli. Los huevos de esta bacteria pueden ingresar por las fosas nasales y sobrevivir en alimentos crudos. Por eso se prohíbe consumir hortalizas sin cocción. No hay que olvidarse de que hay dos niños internados en el hospital Notti que se han contaminado”.

Escuchamos a Griffone:

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En Lavalle, donde la horticultura es motor económico y muchas familias dependen del autoconsumo, el riesgo sanitario se mezcla con la amenaza productiva. “Vos no podés ser productor y ignorar que estás usando agua contaminada. Es un tema ético y moral”, remarcó Iúdica.

Productores entre la incertidumbre y la bronca

La reunión dejó en claro que la paciencia se agota. “La información oficial no existe y eso es criminal —dijo Ermili—. Hoy uno tiene que asumir que cualquier verdura que va a consumir se cayó al inodoro de un desconocido”. Irrigación a través de dos resoluciones (062 y 065/2025) resuelve prohibir en la zona los cultivos que regula la legislación del agua cloacal tratada (ACRE), que no se acerca en nada al agua cruda vertida en la actualidad.

Ricardo Giménez, presidente de la Asociación de Inspecciones de la Cuarta Zona de Riego e integrante de la Cámara de Productores, sumó otro reclamo histórico: “Siempre el olvido hacia el departamento. Pedimos tratamiento para el agua de Campo Espejo hace años. Ahora se suma este vuelco del Pescara que nos limita las siembras. AySAM no vino a dar explicaciones y seguimos siendo afectados”.

Compartimos la entrevista con Ricardo Giménez:

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El temor a perder mercados es real. “Si no se van a morir por esto, se van a morir solos porque no les van a comprar los productos. Cada vez se controla más”, advirtió Iúdica.

Demandas claras, soluciones inciertas

El municipio y los productores unificaron un pliego de demandas: declaración de emergencia ambiental y sanitaria, freno inmediato a los vuelcos, monitoreo exhaustivo del agua, asistencia a productores y un plan de remediación integral.

Griffone subraya que la prioridad es parar el vuelco: “Lo único que puede devolver la situación a la normalidad es desviar absolutamente todos los efluentes fuera de los canales de riego. Mientras sigan entrando, la resolución que limita cultivos no se puede levantar”.

Entre las soluciones discutidas surgieron dos caminos, muy alejados de dejar todo como está, como lo planteó Marcelo Landoni, Subdelegado de aguas del Río Mendoza, al comenzar la reunión:

  • Bypass de 4 kilómetros para desviar los efluentes hacia la planta cloacal de Paramillos, propuesto por la Municipalidad de Lavalle, quien comprometió fondos comunales para la obra, si Irrigación y AySaM ponen una parte.
  • Plantas móviles de tratamiento, como opción provisoria para depurar el agua antes de su ingreso a los canales, propuesta del arquitecto Vicente Abate

Son parches necesarios, pero siguen siendo parches”, resumió Ermili.

La entrevista con Iúdica y Ermili

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La obra que nadie termina

El origen de la crisis está en la obra inconclusa del colector cloacal de Guaymallén. Según la propia AySAM, completar el tendido y las conexiones podría demorar al menos dos años. “Yo creo que un año seguro, y eso siendo optimistas”, advirtió Griffone.

Para Landoni, subdelegado de aguas del DGI, el problema excede a su organismo: “Sabemos que la obra se va a seguir estirando porque depende de procesos licitatorios y fondos provinciales. Mientras tanto, trabajamos en medidas de resolución más corta para que los productores puedan sembrar con alguna garantía”.

A continuación la charla de Tierra Campesina con Marcelo Landoni:

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La falta de un plazo concreto alimenta la desconfianza. “Esto viene de décadas de mal manejo y falta de inversión. No es algo que se resuelva con un par de reuniones”, admitió Ermili.

Un problema estructural

El caso del Pescara se suma a otros históricos como el de Campo Espejo, donde aguas con tratamiento parcial siguen siendo cuestionadas. “Nos debemos un debate serio sobre inversión en riego y saneamiento. El sistema recibe la lluvia de todo el Gran Mendoza y está al límite”, reconoció Landoni.

Mientras tanto, la vida en las fincas sigue: chacras que riegan con agua de cauces cuestionados, siembras que se retrasan, mercados que miran con recelo.

Entre la urgencia y la paciencia

Al cerrar la reunión, hubo compromiso de conformar una “mesa chica” con municipio, Irrigación, productores y cooperativas para afinar medidas. Pero nadie ignora que la solución definitiva depende de una obra grande y lejana.

Griffone lo sintetizó con crudeza: “Como Estado municipal agotamos las instancias administrativas. Si no hay respuesta, vamos a accionar como poder de policía en defensa del territorio y de los productores. Pero lo primero es parar el vuelco ya”.

En Lavalle, la urgencia es real y la paciencia, limitada. El agua, que debería dar vida, hoy es una amenaza que exige respuestas rápidas y cambios profundos.

Primer reunión operativa: AySAM sigue sin dar la cara

Este jueves, se realizó la reunión con productores, técnicos de Irrigación, especialistas del INTA y el intendente municipal Edgardo González, junto a su equipo de Ambiente y Desarrollo Local para buscar salidas concretas a la crisis provocada por los vuelcos cloacales que llegan desde Guaymallén.

Sobre la mesa se puso la propuesta central de la comuna: abrir una zanja de unos 4 kilómetros para desviar los líquidos hacia la planta depuradora de Paramillos, evitando así que pasen por zonas de riego lavallinas.

Además, el municipio pidió formar una comisión interinstitucional —con ministerios provinciales, Guaymallén, Irrigación y AySAM— para encarar el problema de forma conjunta. Las partes se fueron con el compromiso de seguir trabajando en un plan común que proteja el agua, la salud y la producción del departamento. Veremos ….