Cruce en Mendoza por un proyecto que busca prohibir las jineteadas

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El proyecto de ley presentado por la diputada provincial Laura Balsells Miró (PRO), que propone prohibir las jineteadas en todo el territorio mendocino por considerarlas una forma de maltrato animal, reavivó una fuerte polémica entre sectores del tradicionalismo, organizaciones culturales y referentes rurales de la provincia.

La iniciativa plantea impedir la realización, organización, promoción y difusión de estas prácticas, bajo el argumento de que el Estado no debe avalar espectáculos basados en el sufrimiento de animales, aun cuando se presenten como tradiciones.

Desde el entorno de la diputada, el proyecto se enmarca en una agenda legislativa orientada al bienestar animal y al reconocimiento de los animales como seres sintientes. En declaraciones públicas, Balsells Miró sostuvo que la cultura es dinámica y que ciertas prácticas deben revisarse a la luz de nuevos consensos sociales, comparando las jineteadas con actividades que ya han sido prohibidas en distintos países, como los circos con animales.

La respuesta desde el ámbito del tradicionalismo fue inmediata y contundente. La Federación Gaucha de Mendoza “General San Martín” rechazó el proyecto y defendió a las jineteadas como parte del patrimonio cultural e histórico mendocino y argentino. En un comunicado, cuestionaron que se las equipare con actos de crueldad y remarcaron que la actividad se rige por reglamentos específicos, controles veterinarios y normativas vigentes de bienestar animal.

Además, advirtieron que una eventual prohibición afectaría no solo derechos culturales sino también múltiples fuentes de trabajo vinculadas a las economías regionales, como jinetes, tropilleros, veterinarios, artesanos, músicos y feriantes. En ese marco, propusieron reforzar controles y abrir instancias de diálogo, alertando que las prohibiciones podrían empujar la práctica a la clandestinidad.

Una de las voces más claras en rechazo al proyecto fue la de Analía Corvalán, presidenta de la Agrupación Gaucha “Patria y Futuro” de Jocolí. La dirigente, en diálogo con “Entre mate y mate” expresó el malestar del sector por no haber sido consultado y reclamó un debate informado. “No somos maltratadores”, afirmó, y explicó que los caballos utilizados en jineteadas responden a características genéticas específicas y no son forzados a realizar tareas para las que no están preparados.

Corvalán detalló que los tiempos de monta son breves, de entre 8 y 12 segundos según la categoría, y que los animales cuentan con largos períodos de descanso. También subrayó la existencia de controles sanitarios obligatorios, con libretas al día, veterinarios certificados y habilitaciones del Senasa, remarcando que ningún animal enfermo o lastimado puede participar.

El debate también puso en discusión una supuesta “doble vara” en el tratamiento de distintas prácticas culturales y deportivas. Desde el tradicionalismo señalaron que eventos masivos como el Festival de Jesús María o celebraciones populares como la Fiesta de la Vendimia no reciben cuestionamientos similares, pese a la centralidad del caballo en esos espacios.

Mientras el proyecto inicia su recorrido legislativo, la discusión sigue abierta. En juego no solo está el bienestar animal, sino también el sentido de las tradiciones, el lugar del campo popular y el rol del Estado frente a prácticas profundamente arraigadas en la identidad cultural mendocina.

Compartimos la entrevista completa con Analía Corvalán:

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