Las calles de Mendoza, San Juan y San Luis fueron escenario de multitudinarias movilizaciones en el marco de la Marcha Federal por la Educación y la Salud Pública, que se replicó en todo el país. Estudiantes, docentes, investigadores, sindicatos, organizaciones sociales y partidos políticos confluyeron en una jornada que expresó con claridad el rechazo a las políticas de ajuste del gobierno nacional y la defensa de derechos conquistados.
El clima en la región cuyana estuvo atravesado también por la represión policial en San Rafael, donde efectivos intentaron desalojar a manifestantes que protestaban pacíficamente en defensa de la universidad pública. Ese hecho marcó un contraste con el carácter masivo y festivo de las marchas que se desarrollaron en el resto de las provincias.
Mientras las calles eran ocupadas por miles de personas, en el Congreso de la Nación se concretaba otro hecho político de alto impacto: la Cámara de Diputados rechazó el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario, con 174 votos afirmativos, 67 en contra y 2 abstenciones. También revirtió el veto a la salud pública al ratificar la Ley de Emergencia Pediátrica, con 181 votos afirmativos, 60 negativos y 1 abstención. Ambas leyes deberán ser confirmadas en el Senado, pero el resultado representó una contundente derrota política para Javier Milei, que ya acumula varios traspiés en el Parlamento gracias a la presión popular y a la articulación de distintos sectores.
En la provincia de Mendoza, la marcha fue encabezada por autoridades universitarias, con fuerte presencia de la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Tecnológica Nacional Regional Mendoza y docentes e investigadores del Conicet. Miles de estudiantes colmaron el centro mendocino en una de las manifestaciones más grandes de los últimos años.
La rectora de la UNCuyo, Esther Sánchez, se mostró emocionada: “Esta marcha tan numerosa es realmente muy emocionante. Antes que atacar hay que dialogar, y lo que estamos haciendo hoy es visibilizar la situación que viven nuestras universidades. Si no escuchan con el diálogo, tendrán que escuchar a través de expresiones como estas”.
El investigador del Conicet Ricardo Villalba, reconocido por su trabajo en el inventario nacional de glaciares, vinculó la defensa de la educación con la necesidad de apostar al futuro de la provincia: “No hay futuro para un país si no hay educación y ciencia. Es penoso que las autoridades provinciales no acompañen, cuando lo que está en juego es la posibilidad de crecimiento y de construir el país que queremos”.
Desde la UTN Regional Mendoza, la presidenta del centro de estudiantes, Lourdes Valdez, destacó la magnitud de la convocatoria y el cambio de clima político en los pasillos universitarios: “Fue una marcha más grande que la primera, con muchísima más conciencia y compromiso. La educación es la única herramienta para que una persona pueda salir adelante y defender su dignidad. Hoy se nota que mucha gente abrió los ojos y se puede dialogar sobre lo que está pasando con el gobierno”. Más información sobre Mendoza en esta nota del Comecuco





En San Juan, la marcha reunió a miles de personas en el centro de la capital provincial. Entre ellas estuvo el candidato a diputado nacional por Fuerza San Juan, Fabián Gramajo, quien sostuvo: “Apoyamos esta marcha porque la universidad pública es la casa de los hijos de los trabajadores. El pueblo salió a defender la educación frente a un gobierno cruel y sin corazón. Hoy se están definiendo dos modelos: uno que defiende la universidad gratuita y otro que ajusta y cercena derechos”.






En San Luis, la comunidad universitaria protagonizó una movilización que recorrió las calles céntricas de la ciudad capital. Estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de San Luis marcharon junto a sindicatos estatales y organizaciones sociales, con consignas que unieron la defensa de la educación pública con el rechazo al veto a la Ley de Emergencia Pediátrica.





Un mensaje desde Cuyo al país
La jornada de lucha en Cuyo se sumó a una movilización nacional que, además de mostrar masividad, logró marcarle límites al oficialismo en el Congreso. La combinación de la presión social y el rechazo parlamentario dejó en evidencia que la ofensiva del gobierno de Milei contra la educación, la ciencia y la salud pública encuentra cada vez más resistencia.
Las marchas de Mendoza, San Juan y San Luis expresaron una misma idea: sin educación ni salud pública no hay futuro posible. En las calles cuyanas, como en todo el país, se respiró unidad y compromiso para seguir defendiendo derechos que son patrimonio de toda la sociedad.