De llamar a Nito Mestre con 15 años a tocar con Spinetta

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Antes de convertirse en uno de los tecladistas más importantes del rock argentino, Leo Sujatovich tomó una decisión que marcaría su vida musical: levantar el teléfono y llamar a Nito Mestre.

Leo Sujatovich se presenta en Mendoza, invitado por Ella También para el espectáculo “Spinetta en el aire” en homanaje al Flaco. Conversamos sobre su carrera en “Entre mate y mate”.

Tenía apenas 15 años y acababa de enterarse de que Sui Generis se había separado. Charly García ya no tocaba junto a Mestre, así que pensó que tal vez Nito necesitaría un tecladista.

“Ese fue el cálculo que hice: dije ‘seguro va a necesitar un tecladista’. Así que conseguí el teléfono y lo llamé”, recordó entre risas.

La conversación duró varios minutos y hablaron de música, influencias y proyectos. Recién al final de la charla surgió una pregunta inevitable.

“Cuando ya habíamos quedado en encontrarnos me preguntó: ‘Perdoname, ¿vos cuántos años tenés?’. Y yo le dije: 15”, contó.

Aquella audacia juvenil fue el inicio de una carrera que lo llevaría a tocar con algunos de los músicos más importantes del país y, más tarde, a integrar una de las bandas fundamentales de Luis Alberto Spinetta.

El llamado del Flaco

Años después, mientras ya se movía dentro del ambiente musical, Sujatovich recibió una llamada que recuerda con precisión casi cinematográfica: “Me acuerdo perfecto: era un martes a las tres de la tarde. Sonó el teléfono y me dijeron: ‘¿Qué tal, Leo? Soy Luis’”, relató. Del otro lado estaba Luis Alberto Spinetta, invitándolo a sumarse a Spinetta Jade. “Fue uno de los llamados más preciados de mi vida”, aseguró.

Sujatovich terminó integrando la banda en una etapa clave de su historia, participando en discos como “Los niños que escriben en el cielo” y “Bajo Belgrano”. Allí no solo aportó su sonido de teclados sino también composiciones junto al propio Spinetta.

Un sonido propio

Durante esos años también incorporó a la banda uno de los sintetizadores más avanzados de la época, el Prophet-5, que había comprado en Nueva York después de ahorrar durante un tiempo. “Cuando escuché ese sonido en algunos discos me volví loco. Junté plata, viajé a Nueva York y me lo traje”, contó.

Ese instrumento se convirtió en parte del sonido de Spinetta Jade y quedó registrado en canciones como “Mapa de tu amor”.

Una familia atravesada por la música

Con el paso del tiempo, la música también se volvió un lenguaje compartido en su familia. Sus dos hijos, Mateo y Luna Sujatovich, desarrollaron carreras propias como músicos.

Mateo es el líder del proyecto Conociendo Rusia, una de las bandas más destacadas del pop rock argentino actual, mientras que Luna se desempeña como pianista, cantante y compositora.

“Mis hijos son unos laburadores tremendos y muy apasionados por lo que hacen. Me siento muy afortunado en ese sentido”, contó.

Incluso mantienen vínculos creativos: Sujatovich suele encargarse de los arreglos de cuerdas y vientos en los discos de Conociendo Rusia.

Una carrera sin fronteras musicales

Después de su etapa junto a Spinetta, Sujatovich continuó explorando distintos caminos musicales. Tocó con David Lebón, estudió en Nueva York y luego se trasladó a Noruega para trabajar con una orquesta sinfónica. “Ese fue un momento de bisagra para mí porque me conecté muy fuerte con la música orquestal”, recordó.

Desde entonces ha desarrollado una carrera que combina el trabajo como músico, productor y compositor para cine, televisión y proyectos sinfónicos, además de colaborar con artistas de distintos estilos. “Siempre me gustó picotear distintos mundos de la música”, explicó.

Esa misma curiosidad musical es la que ahora lo trae nuevamente a Mendoza para participar del concierto “Spinetta en el Aire”, un homenaje que busca mantener viva la obra del Flaco.

Compartimos la entrevista completa con Leo Sujatovich:

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