Despidos en el Servicio Meteorológico Nacional: alertan por riesgos para el agro y las alertas tempranas

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El ingeniero agrónomo, y especialista en agrometeorología, Martín Cavagnaro advirtió que el recorte de hasta 240 puestos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) afectaría pronósticos, prevención de desastres y series históricas clave para estudiar el cambio climático.

El posible despido de 240 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), denunciado por empleados del organismo, encendió la alarma en distintos sectores científicos y productivos del país. El recorte, que representaría alrededor del 25% de la planta, no solo preocupa por la pérdida de puestos laborales, sino por el impacto directo sobre la capacidad operativa de un organismo estratégico.

Para el ingeniero agrónomo Martín Cavagnaro, docente de la UNCuyo y especialista en agrometeorología y cambio climático, el SMN “no es un organismo cualquiera”, sino el ente oficial que sostiene la información meteorológica de Argentina dentro de la red global coordinada por la Organización Meteorológica Mundial.

“Es un eslabón muy importante en la cadena de la prevención. Defensa Civil, los pasos internacionales, la aviación, la producción agrícola y energética dependen de estas alertas tempranas. Un buen sistema meteorológico evita muertes y evita pérdidas económicas”, explicó.

Cavagnaro remarcó que el sistema ya funciona con dotaciones ajustadas y que un recorte de esta magnitud resentiría la precisión de los pronósticos, la continuidad de estaciones meteorológicas y la generación de datos oficiales.

En Mendoza, señaló, actualmente funcionan seis estaciones oficiales del SMN, cada una con personal especializado entre observadores, técnicos y profesionales de meteorología. “Si se pierde ese recurso humano, directamente habrá lugares sin información. Y cuando faltan datos, se resienten los pronósticos y las alertas”, sostuvo.

Uno de los puntos que destacó el especialista es la dependencia que incluso las aplicaciones privadas tienen respecto de la red oficial. Frente a los discursos que minimizan el rol del organismo porque “todo está en el celular”, Cavagnaro fue categórico: muchas de las apps más utilizadas, como Windy o AccuWeather, trabajan sobre la base de datos homologados por el propio Servicio Meteorológico Nacional. “Sin estaciones oficiales no solo perdemos el pronóstico del SMN; también pierden calidad las aplicaciones que usamos todos los días”, resumió.

Desde su mirada agronómica, el impacto sobre la producción es central. La anticipación de heladas, granizo, sequías o eventos extremos permite tomar decisiones que reducen pérdidas en fincas, cultivos y sistemas ganaderos.

Pero además advirtió sobre una consecuencia menos visible y de enorme gravedad: la interrupción de series históricas de datos. “Perder estaciones o personal significa perder registros que después son fundamentales para modelar el clima y proyectar escenarios de cambio climático. Son datos que, una vez cortados, no se recuperan más”, señaló.

Como ejemplo cercano, mencionó el cierre de la estación meteorológica de San Carlos por falta de presupuesto, lo que dejó a Mendoza sin un punto histórico de medición.

Para Cavagnaro, el debate excede el pronóstico cotidiano sobre si “hay que salir con abrigo o paraguas”. El verdadero valor del organismo está en su rol estratégico para prevenir catástrofes, proteger economías regionales y sostener investigación científica de largo plazo. “Achicar el gasto despidiendo personal en un organismo estratégico no reduce costos: puede multiplicar el costo de los desastres”, concluyó.

Compartimos la entrevista completa:

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