González repasó su gestión con un discurso extenso. La oposición marcó faltantes y se abre un escenario político más fragmentado en el Concejo.
Lavalle abrió el período de sesiones ordinarias 2026 con el discurso del intendente Edgardo González que duró más de una hora y que leyó casi en su totalidad. La jornada combinó balance de gestión, proyecciones para el año y un clima político atravesado por matices: respaldo desde el oficialismo, observaciones desde la oposición y la expectativa por una inminente reconfiguración del Concejo Deliberante.
El acto, realizado ante concejales, funcionarios y autoridades locales, funcionó como una síntesis del rumbo del gobierno municipal y también como un punto de partida para un año que se anticipa distinto en términos institucionales.
Un balance marcado por la gestión cotidiana
El discurso del jefe comunal estuvo fuertemente apoyado en datos de gestión. Obras públicas, programas sociales, producción y políticas educativas fueron algunos de los ejes principales de una exposición extensa, con un nivel de detalle que no pasó desapercibido.
Entre los números, se destacaron casi 40 mil metros cuadrados de asfalto, 44 kilómetros de enripiado, más de 260 familias con acceso regularizado a la energía eléctrica y una 20 mil asistencias sociales durante el último año .
También hubo referencias a la entrega de viviendas, la asistencia a productores, la capacitación de jóvenes y el crecimiento de la actividad cultural y deportiva en el departamento.
El propio González reconoció el carácter exhaustivo de su intervención, pero lo defendió como necesario para dar cuenta de la gestión en un contexto complejo. “Uno nunca está conforme, pero en las condiciones que estamos hemos hecho lo más que hemos podido”, señaló en diálogo posterior con El Despertador. En esa línea, remarcó que el objetivo central fue atender demandas concretas de los vecinos: “llegar a los lugares donde la gente necesitaba que hiciésemos cosas”.
El intendente también dejó entrever las limitaciones que impone la situación económica. Al ser consultado sobre lo que faltó en el balance, apuntó a las restricciones presupuestarias: “la situación económica es lo que te limita”. Como ejemplo, mencionó una obra pendiente: el alumbrado público sobre la Ruta 34, desde Villa Tulumaya hasta Costa de Araujo, un reclamo reiterado por vecinos, especialmente vinculado a la seguridad vial.
El llamado al diálogo como eje político
Más allá de los números, uno de los ejes discursivos fue la convocatoria al trabajo conjunto. González insistió en la necesidad de fortalecer el diálogo político y la convivencia democrática, en un contexto que describió como desafiante. “La única forma de trabajar es juntos”, expresó, al tiempo que planteó que las diferencias deben ser entendidas como una fortaleza y no como un obstáculo.




Ese mensaje no es menor en una gestión que profundiza cada vez más su relación con el Gobierno Provincial, y en un año donde el Concejo Deliberante cambiará su composición y, si bien mantendrá la mayoría en el Concejo con figuras fuertes, tendrá que negociar algunas cosas con nuevos espacios políticos.
Acompañamiento y críticas: la voz de los y las concejales
Pudimos conversar con algunas ediles al finalizar el discurso, y desde el oficialismo, las lecturas fueron positivas. La concejala justicialista Sabrina Baeza destacó el tono del discurso y su amplitud: “fue un discurso con mucha invitación a trabajar en conjunto y con muchos avances”. También valoró que se haya abordado el trabajo en todas las áreas y proyectó un año con expectativas de continuidad: “hay propuestas de avance para nuestro departamento”.
Por su parte, el peronismo disidente, en la voz de la presidenta del bloque “Carlos Masoero”, Belén Quiroga, consideró que el discurso permitió conocer el estado del departamento en un contexto económico complejo. “Nos pudo contar lo que se pudo lograr con la situación que nos atraviesa”, señaló, y puso el foco en el acompañamiento a vecinos y vecinas como una de las premisas centrales.
Sin embargo, incluso dentro de un acompañamiento general, apareció una demanda concreta: que los proyectos presentados desde el Concejo tengan mayor ejecución. “Desde el legislativo hemos trabajado en muchos proyectos desde la escucha activa y queremos que se tengan en cuenta”, planteó Quiroga. Entre los temas mencionados, destacó la seguridad vial, la mejora de caminos, el acceso a la salud, el transporte y la necesidad de más escuelas secundarias en el departamento.
Las voces opositoras coincidieron en reconocer algunos avances, pero pusieron el acento en lo que consideran déficits de gestión.Desde Libres del Sur, Carolina del Castillo señaló que existen problemas que podrían abordarse sin grandes inversiones y que, sin embargo, siguen pendientes: “hay cosas que se pueden solucionar y no necesariamente se necesita dinero”, afirmó, y agregó: “presentamos proyectos que quedan en standby y que son pedidos fundamentales de los vecinos”.
Entre esos reclamos mencionó luminarias, contenedores de residuos, mejoras en calles y la creación de un área de Defensa Civil, en un contexto donde los eventos climáticos han evidenciado la necesidad de contar con una estructura específica. También cuestionó la falta de ejecución de iniciativas impulsadas desde el Concejo, como el proyecto de lengua de señas.
Por su parte, la concejala radical Laura Baldés planteó una crítica más política al contenido del discurso: “fue mucho halago para sí mismo y no propuestas nuevas”. En ese sentido, señaló que hubiera esperado definiciones que excedieran lo ya previsto en el presupuesto.
El gobierno provincial estuvo representado por el ex concejal lavallino, hoy Director de Adultos Mayores de la provincia, Lucas Luppo, quien consideró que el discurso fue “muy extenso” y con “muchas expresiones de deseo”. Además, marcó ausencias en temas sensibles: “faltó hablar más de vivienda y de los empleados municipales”.
Sobre este último punto, sostuvo que es necesario avanzar en la revalorización de los trabajadores, tanto en lo económico como en su desarrollo dentro de la estructura estatal.
Un Concejo que cambia
Si el balance de gestión marca el pasado inmediato, la reconfiguración del Concejo Deliberante aparece como uno de los factores que podrían ser parte de la definición del futuro político de Lavalle. A partir de abril, el cuerpo legislativo incorporará nuevos concejales y sumará bloques que no tenían representación, lo que derivará en un escenario más fragmentado.
El esquema pasará de 4 a 6 bloques, con la incorporación de La Libertad Avanza y Provincias Unidas, además de la continuidad de las dos expresiones del justicialismo, Cambia Mendoza y Libres del Sur.
Esta nueva composición rompe con la lógica más polarizada que caracterizó al Concejo en los últimos años, con un peronismo unificado y Libres del Sur en Cambia Mendoza, y abre un escenario de mayor diversidad política.
“Va a ser un año de cambios, y los cambios son saludables”, planteó Baeza. En una línea similar, Baldés consideró que la pluralidad puede enriquecer el debate: “si somos varios partidos, hay distintas ideas y eso puede ser muy rico”.
Desde Libres del Sur, Del Castillo coincidió en que la diversidad puede ser positiva, aunque dejó en claro su posicionamiento: “vamos a seguir siendo oposición”.
Luppo, desde la provincia, también destacó este aspecto como una oportunidad: “va a haber una diversidad de izquierda a derecha que puede dar un debate sano”. Sobre sus intenciones de volver a ser candidato a intendente Luppo señaló que “es una cuestión que vamos a charlar a fines del 2026, pero es algo que me interesa”.
Entre acuerdos posibles y tensiones
El nuevo escenario plantea interrogantes. Una mayor cantidad de bloques puede generar debates más amplios, pero también dificultar la construcción de mayorías. En ese sentido, el llamado al diálogo realizado por el intendente aparece como una señal política anticipada frente a un Concejo más atomizado. González aseguró que buscará mantener una buena relación con todos los espacios y convocó a los concejales a trabajar en conjunto, más allá de las diferencias partidarias.
Sin embargo, algunas definiciones ya marcan límites. Desde Libres del Sur descartaron integrarse al oficialismo y reafirmaron su rol opositor: “nuestro bloque va a seguir siendo Libres del Sur, se habla que nosotros íbamos a sumarnos al bloque del ejecutivo y no, nosotros somos oposición en Lavalle y también en la provincia, y más con el rumbo que tomó la provincia con el acuerdo con Milei, que viene cerrando empresas, dejando gente sin trabajo”, señaló Del Castillo.
Al mismo tiempo, la posible reunificación de sectores del justicialismo aparece como una variable a seguir, aunque aún sin definiciones concretas. Los carteles que señalaban la identidad de cada concejal durante la sesión, mostraban sólo el logo justicialista, sin distinciones por bloques, a los dos peronismos. “El intendente nos pide que sigamos trabajando en conjunto, yo creo que cada uno tiene su mirada y por eso hay diferentes bloques, pero sí podemos trabajar con respeto, con unidad, y pensando en el bienestar de los vecinos y las vecinas, para eso estamos” señaló Belén Quiroga.
Cómo cambia el Concejo Deliberante
La reconfiguración del Concejo Deliberante de Lavalle, prevista para fines de abril, no solo suma nuevos nombres sino que modifica el equilibrio político del cuerpo, con más bloques y mayor diversidad de fuerzas.
Composición actual (antes del recambio):
- Bloque Justicialista “María Eva Duarte de Perón”: Guadalupe Parés Martino, Diego Sifuente y Sabrina Baeza.
- Bloque Justicialista “Carlos Masoero”: Belén Quiroga, Luis Mangione y Gimena Masoero
- Bloque Cambia Mendoza (UCR): Walter González, Herman Mercado y Laura Baldés
- Bloque Libres del Sur: Carolina del Castillo
Nueva composición (desde abril):
- Bloque Justicialista “María Eva Duarte de Perón”: Guadalupe Parés Martino, Diego Sifuente, Sabrina Baeza y Juan Jaime
- Bloque Justicialista “Carlos Masoero”: Belén Quiroga
- Bloque Cambia Mendoza (UCR): Walter González y Verónica Castro
- Bloque Libres del Sur: Carolina del Castillo
- Bloque La Libertad Avanza: Carlos Groselj
- Bloque Provincias Unidas: David Fiore
El nuevo esquema implica el paso de cuatro a seis bloques, con la incorporación de espacios que hasta ahora no tenían representación y una reducción en la cantidad de integrantes de algunos sectores tradicionales. Este escenario anticipa un Concejo más fragmentado, con mayor pluralidad política y la posibilidad de debates más amplios, pero también con mayores desafíos para la construcción de acuerdos.