El Bermejo reconstruye su mural por la memoria a 50 años del golpe

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La iniciativa convoca a grupos y organizaciones en distintos puntos de Mendoza para rehacer colectivamente el mural homenaje a las y los desaparecidos, reemplazando el antiguo yeso por cerámica para garantizar su permanencia.

A dos décadas de su creación original, el mural por la memoria de El Bermejo, en Guaymallén, comienza un nuevo proceso colectivo: su reconstrucción. La iniciativa busca volver a levantar la obra como homenaje a las y los 30.000 desaparecidos, en el marco de los 50 años del golpe cívico-militar, recuperando su espíritu participativo y territorial.

El proyecto es impulsado por el colectivo por la restauración del mural, integrado por vecinos y militantes culturales que recorren distintos departamentos de Mendoza realizando talleres abiertos para producir las piezas que formarán parte de la nueva obra.

El mural original había sido realizado hace 20 años en la Plaza de las Artes y de las Flores, mediante una experiencia comunitaria que convocó a escuelas, barrios y familias enteras. Cada participante elaboraba pequeños círculos de yeso que luego eran incorporados a un gran diseño floral creado por las artistas plásticas Silvia Salazar, María Luisa Nasif y Verónica Anastasi.

Compartimos imágenes del antiguo mural:

Sin embargo, el paso del tiempo deterioró gran parte de la obra. “El mural ya no se veía” recordaron durante una charla abierta quienes impulsan su reconstrucción.

De los yesos a la cerámica

La nueva etapa mantiene la esencia colectiva, pero incorpora un cambio técnico clave: las piezas ahora serán de cerámica esmaltada y horneada, con el objetivo de asegurar su permanencia.

Dedé Bonoldi, integrante de la comunidad de El Bermejo, explicó que el proceso tiene una dimensión profundamente personal y colectiva: “esto es un homenaje a los desaparecidos y desaparecidas. En mi familia hay tres desaparecidos, pero son los 30.000 los que tenemos siempre como guía en nuestro camino”.

Según relató, más que una restauración, se trata de rehacer el mural desde su sentido original: una obra construida entre muchas manos y cargada de memoria.

Nelson Belmar, integrante de Acción Fuenteovejuna, uno de los grupos que integra el colectivo por el mural, señaló que la propuesta se despliega en diferentes puntos de la provincia para ampliar la participación: “estamos motorizando la realización de este mural para conmemorar los 50 años del golpe y nuestra acción se da en distintos lugares de Mendoza”.

Uno de esos encuentros se realizó recientemente en la Biblioteca Popular “José Adriano Pujadas” de Villa Tulumaya, Lavalle, donde integrantes de la UST Campesina y Territorial, vecinos y vecinas, intervinieron cerámicas que luego serán horneadas e incorporadas al mural. A continuación algunas instantáneas:

Un homenaje colectivo

El diseño conservará el lenguaje simbólico de flores, pájaros y plantas, como metáfora del legado y la lucha de quienes fueron desaparecidos. Cada pieza funciona como una ofrenda individual que, al reunirse, construye una memoria común.

“La idea es que todas las personas que quieran homenajear a las y los desaparecidos tengan su oportunidad de hacerlo”, explicaron los organizadores, que esperan reunir más de 2.000 piezas para completar la obra.

Para quienes participan, el valor principal sigue siendo el mismo que impulsó el mural original: el trabajo colectivo. “Queremos que sea un mensaje de igualdad, de humanidad, de fraternidad y de lucha”, expresó Belmar.

Con la expectativa de reinaugurarlo durante este año, la reconstrucción del mural apuesta a que la memoria permanezca en el espacio público por generaciones. Como sintetizan sus impulsores, el objetivo es que, dentro de muchos años, el mural siga allí, recordando que la memoria se construye entre todos.