En los tribunales federales de Rosario continúa el juicio por las fumigaciones en Pergamino. Científicos y organizaciones acompañan a las víctimas y advierten sobre los impactos de los agrotóxicos en la salud y el ambiente.
En los tribunales federales de Rosario continúa el juicio oral por las fumigaciones con agrotóxicos en la localidad bonaerense de Pergamino, una causa considerada histórica por las organizaciones socioambientales. En el banquillo de los acusados se encuentran siete productores agroindustriales y dos funcionarios públicos, imputados por daños en la salud de la población y contaminación ambiental.
El proceso judicial comenzó a partir de denuncias de vecinos y vecinas afectadas por las fumigaciones cercanas a zonas habitadas. Entre ellas se destaca el caso de Sabrina Ortiz, quien junto a su familia sufrió problemas de salud vinculados a la exposición a agroquímicos y hoy participa como querellante en la causa.
Para el médico y docente universitario Damián Verzeñassi, el juicio representa un avance importante en la búsqueda de justicia ambiental. En ese sentido explicó: “este es un juicio trascendente porque se está analizando el daño causado por quienes fumigaban y también por funcionarios que tenían la responsabilidad de cuidar la salud de la población y no lo hicieron”.

El especialista, que dirige el Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, remarcó que durante las audiencias se presentaron testimonios y pruebas contundentes. Según detalló: “hubo cinco jornadas con declaraciones y presentación de pruebas realmente duras de escuchar, sobre todo por los testimonios de las víctimas”.
Ambiente y derechos humanos
Uno de los aspectos que destacan los impulsores del proceso judicial es que la causa se tramita en la justicia federal y en el fuero penal, lo que marca un precedente en la forma de abordar los conflictos socioambientales.
Verzeñassi sostuvo que este avance refleja un cambio en la forma de entender los derechos humanos: “hoy hablar de derechos humanos necesariamente implica hablar de la problemática ambiental y del derecho a la salud”.
Durante las audiencias también se presentaron testimonios de personas que denunciaron amenazas y agresiones por parte de algunos de los acusados, en el marco de los conflictos generados por las fumigaciones en la zona.
Para organizaciones ambientales y científicas, el caso de Pergamino pone en evidencia las consecuencias del modelo agroindustrial basado en el uso intensivo de agrotóxicos.
Ciencia y acompañamiento a las comunidades
En paralelo al juicio, investigadores y organizaciones presentaron en Rosario el libro “«Ciencia In-Sumisa: salud y censuras en el país de los agronegocios», una publicación colectiva que analiza la relación entre el modelo productivo agroindustrial y sus impactos sanitarios y sociales.
El libro reúne trabajos de investigadores como Damián Verzeñassi, Guillermo Folguera, Paula Blois, Alejandro Vallini y Lisandro Ferrazini, y aborda dos ejes centrales: por un lado, el análisis del poder de las corporaciones del agronegocio en la definición de políticas públicas; por otro, la sistematización de evidencia científica sobre la relación entre exposición a agrotóxicos y enfermedades como distintos tipos de cáncer.
La publicación surge además en un contexto particular: los autores decidieron retirar sus trabajos de otra compilación académica luego de que se intentara censurar referencias a empresas del sector agroquímico.
Para Verzeñassi, la universidad pública tiene un rol clave en este debate. “La universidad debe abrir espacios para discutir estos temas y acompañar a las comunidades con herramientas científicamente validadas que fortalezcan sus demandas”, señaló.
El libro puede descargarse de manera gratuita desde el repositorio digital de la Universidad Nacional de Rosario.
Una problemática que atraviesa todo el país
Consultado sobre la situación en otras regiones productivas, Verzeñassi advirtió que la contaminación química vinculada al modelo agroindustrial no se limita a las zonas de la pampa húmeda.
Según explicó, los agrotóxicos también llegan a la población a través de los alimentos y del agua de consumo. “La comida que llega a nuestras mesas muchas veces está cargada de residuos de agrotóxicos, y además en Argentina ni siquiera existe una legislación que obligue a medir la mayoría de estos compuestos en el agua potable”, señaló.
Investigaciones científicas realizadas en distintos puntos del país han detectado la presencia de agroquímicos en cursos de agua que abastecen a ciudades, lo que refuerza las preocupaciones sobre sus impactos sanitarios.
En ese marco, el médico destacó que los conflictos ambientales vinculados a la producción agrícola forman parte de un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo. También señaló que la defensa del agua y de los bienes naturales, como ocurre en provincias como Mendoza, forma parte de esa discusión.
Expectativa por las próximas audiencias
El juicio por las fumigaciones en Pergamino continuará en las próximas semanas con nuevas audiencias y testimonios. Según estiman quienes siguen el proceso, todavía restan varias sesiones para completar la ronda de testigos.
Las organizaciones socioambientales consideran que el resultado de la causa podría sentar un precedente importante para otros conflictos similares en Argentina, donde cada vez más comunidades denuncian los impactos del uso intensivo de agrotóxicos.
Compartimos la entrevista con Damián Verzeñassi: