La Tormenta de Santa Rosa complicó la asistencia y obligó a suspender la presencialidad en varias instituciones, más allá de lo dispuesto por la DGE para las escuelas del secano. Supervisores destacan las dificultades rurales y esperan normalizar en la semana.
El temporal dejó huellas también en el sistema educativo de Lavalle. La Dirección General de Escuelas (DGE) había dispuesto la suspensión preventiva de clases presenciales el lunes 1 de septiembre en algunas zonas Lavalle (Secano), Tupungato y Luján de Cuyo, debido a las intensas lluvias y el riesgo en caminos y edificios escolares.
En territorio lavallino, la situación es dispar según las zonas. Desde la supervisión de la Sección 6 de primaria, Elizabeth Ortiz informó que cuatro escuelas estuvieron el lunes sin actividad presencial, con autorización para pasar a modalidad virtual: la escuela “José Andrés Díaz” de El Paramillo, la “Simón Chaves” de El Vergel, la “Ingeniero de Gustavo André” de ese distrito y la “Carlos Chagas” de La Palmera. “Están sin presencial, con autorización para realizar cambio de modalidad, es decir que los niños reciben actividades a través de un medio digital” explicó la supervisora, quien informó también que el lunes “las escuelas tienen una asistencia media menor a la habitual por la dificultad que presentan los alumnos para salir de su domicilio y llegar a la escuela“.





Por su parte, Andrés Larpín, supervisor de la Sección 5, detalló que el fenómeno afectó de manera desigual a las 16 escuelas que tiene bajo su cargo. “La mayoría de las situaciones que tenemos es por filtraciones en los edificios, pero nos han permitido continuar con el servicio educativo”, señaló.
El problema más grave estuvo en los accesos: “Muchas de nuestras escuelas rurales tienen alumnos que viven en las fincas, y los caminos no han permitido que ellos puedan salir. Eso generó un alto nivel de ausentismo”, dijo Larpín. La única institución sin clases presenciales en su sección fue la “Virgen de la Candelaria”, en la zona de La Polvosa, donde ni el transporte escolar ni los vehículos particulares pudieron ingresar.
El supervisor destacó que la situación edilicia también jugó un papel: “No estamos preparados para una tormenta de tantos milímetros. Incluso en mi casa se llovió todo un sector. Lo mismo ocurre en muchas escuelas”. Según explicó, cada director ya elevó los reportes correspondientes a la Dirección de Infraestructura Escolar.
Con el paso de los días y la mejora del clima, se espera que los caminos vuelvan a ser transitables y que las familias puedan retomar la asistencia con normalidad. “Las perspectivas son positivas, creemos que vamos a seguir con clases normales a partir de que los chicos puedan asistir”, sostuvo Larpín.
Compartimos la entrevista con el supervisor: