¿Justicia conectada?: Lavalle, campo de prueba de un modelo inédito

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En el Juzgado de Paz y Contravencional de Lavalle se prueba Kleros, una herramienta digital de resolución de disputas que usa tecnología blockchain para garantizar transparencia y anonimato. El sistema propone juicios por jurados digitales y descentralizados, y se ensaya en el marco de una experiencia piloto única en Mendoza.

La jueza de paz Fernanda Díaz explica que, por ahora, trabajan con casos ya cerrados para observar cómo deliberan los jurados dentro de la plataforma. “No reemplaza ningún proceso judicial real, pero nos permite explorar un modelo que podría aplicarse a conflictos simples o de menor cuantía”, detalla.

Juicios digitales y blockchain

Kleros combina tecnología y participación ciudadana. Los casos se cargan de manera anonimizada y los jurados, también anónimos, son sorteados dentro del sistema, que utiliza tokens para su identificación: “es una decisión humana, sólo que mediada por una plataforma tecnológica”, aclara Díaz.

La blockchain garantiza trazabilidad absoluta: cada paso del proceso queda registrado y no puede alterarse. “Aporta transparencia y confianza”, resume la jueza. La anonimización reduce sesgos y protege la privacidad, reforzando la imparcialidad.

Participación y aprendizaje

A diferencia del jurado tradicional, la participación en Kleros es voluntaria y remunerada. Quienes se inscriben son parte del sistema y reciben una recompensa económica por cada caso que resuelven. “Introduce una forma inédita de participación ciudadana en la justicia: abierta, descentralizada y controlada tecnológicamente”, sostiene Díaz.

La presentación del sistema en Lavalle reunió a autoridades y estudiantes: estuvo presente, además de la Jueza local Díaz, el Ministro de la Suprema Corte Mario Adaro, el intendente Edgardo González y otras autoridades municipales. Para muchos, fue su primer contacto con conceptos como blockchain o justicia digital. “Los chicos mostraron curiosidad y entusiasmo; comprendieron la lógica general aunque no los detalles técnicos”, cuenta la jueza.

Tecnología, acceso y cercanía

La innovación judicial llega en un contexto local marcado por el cierre de la fiscalía y la instalación de tótems digitales para trámites. Díaz advierte: “La tecnología puede acercar o alejar, depende de cómo se use”. Por eso, el juzgado mantiene canales presenciales y sumó un WhatsApp de consultas (+54 9 2617 02-1028) para orientación rápida. “El objetivo es que la virtualidad sirva para acercar, no para excluir”, remarca.

La experiencia de Kleros no reemplaza a los tribunales, pero permite imaginar una justicia más abierta y participativa. En Lavalle, territorio donde lo digital y lo comunitario se entrelazan, este ensayo deja una pregunta central: ¿hasta qué punto la justicia puede volverse virtual sin perder su rostro humano?

Compartimos la entrevista completa con Fernanda Díaz:

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