La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral y el proyecto deberá volver al Senado

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Con 135 votos afirmativos y 115 negativos, tras una sesión que se extendió por más de diez horas y estuvo marcada por fuertes cruces, negociaciones de último momento y la presión de las movilizaciones sindicales y populares en las calles. El proyecto, que ya había recibido modificaciones en el Senado, deberá volver a la Cámara Alta para su sanción definitiva.

El Gobierno Nacional logró salir victorioso luego de que el proyecto de Reforma Laboral fuera aprobado en general en la Cámara de Diputados de la Nación con 135 votos afirmativos y 115 negativos. El proyecto volverá a la Cámara Alta para su debate y sanción definitiva luego que la misma realizara más de 20 modificaciones al texto original. Ahora, diputadas y diputados deberán votar en particular de forma nominal cada uno de los 26 capítulos del texto para finalizar con esta nueva media sanción.

Uno de los momentos más tensos de la jornada fue el intento de la oposición de hacer caer la sesión por falta de quórum, maniobra que finalmente fracasó gracias al apoyo de seis gobernadores que garantizaron la continuidad del debate. Afuera del Congreso, la CGT y otros gremios realizaron un paro general y movilizaciones, lo que sumó presión política y social al tratamiento del proyecto.

Los puntos centrales de la reforma

El proyecto aprobado incluye cambios estructurales en el régimen laboral argentino. Entre los aspectos más relevantes se destacan:

  • Indemnizaciones por despido: Se reduce la base de cálculo indemnizatorio y se modifica la antigüedad de los trabajadores. El aguinaldo, las vacaciones y conceptos no habituales no son tomados en cuenta en el cálculo. Los días de licencia por maternidad o cuidado de hijos no acumularán antigüedad, lo que afectará drásticamente la indemnización de las mujeres.
  • Licencias: se eliminó, previo a su tratamiento, el artículo 44 que estipulaba que se podría reducir el salario de las y los trabajadores entre un 50% y un 100% por enfermedades inculpables o accidentes que fueran ajenos al trabajo.
  • Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Este fondo, que se nutrirá de aportes de trabajadores y empleadores, es criticado por su financiamiento. Se denuncia que se reducirá un 3% del aporte a la ANSES destinado a jubilaciones, lo que implica que los jubilados pagarán las indemnizaciones de las grandes empresas.
  • Vacaciones: La reforma modifica la forma de tomar las vacaciones, un derecho adquirido. Se permite fraccionar el receso en periodos de siete días. Se establece que sólo cada tres años se podrá tener derecho a vacaciones en verano, lo que impacta la organización familiar, especialmente para quienes tienen hijos en edad escolar.
  • Banco de horas y jornada laboral: Se permite el aumento de la jornada laboral más allá de las 8 horas diarias establecidas por ley. Las horas adicionales no se pagarán como extras, sino que se acumularán en un “banco de horas” para ser compensadas a discreción del empleador.
  • Convenios colectivos: La vigencia de los convenios colectivos se limita a dos años, eliminando la “ultractividad” que brindaba estabilidad tanto a trabajadores como a empresarios.
  • Precarización Laboral: La reforma deroga las sanciones económicas para empleadores con trabajadores “en negro”, igualando a quienes cumplen con la ley y a quienes no, lo que, según especialistas, no generará nuevos puestos de trabajo, sino una mayor precarización.

Podes conocer más detalles en “La reforma laboral es un retroceso de más de 100 años en derechos adquiridos” – COMECUCO

La aprobación en Diputados representa una victoria política para el oficialismo, aunque no definitiva: el proyecto deberá volver al Senado debido a las modificaciones realizadas, donde se espera un nuevo round de negociaciones y movilizaciones. La reforma laboral se ha convertido en uno de los temas más conflictivos del año, enfrentando al Gobierno con sindicatos y oposición, y dejando en evidencia que cada artículo será una batalla en sí misma y que las y los trabajadores no tienen intenciones de retroceder en sus derechos.