El periodista Alejandro Frías reflexiona sobre el uso político del pasado reciente y cuestiona la idea de “memoria completa”.
En el marco de un nuevo 24 de marzo, el debate sobre cómo narrar el pasado reciente argentino volvió a tomar fuerza en el espacio público. En ese contexto, el periodista y escritor Alejandro Frías publicó una columna, en el Diario Portada, en la que pone en discusión el concepto de “memoria completa”, impulsado desde distintos sectores políticos y mediáticos.
En diálogo radial con «Entre mate y mate», Frías explicó que el título de su artículo —centrado en la “incompletud” de esa idea— apunta a cuestionar una mirada que, según sostiene, busca instalar una versión parcial de la historia reciente: “nosotros también queremos memoria completa, pero que nos digan dónde están los desaparecidos”.
El periodista señaló que la noción de “memoria completa” suele apoyarse en la llamada teoría de los dos demonios, que equipara la violencia ejercida por el Estado con la de las organizaciones armadas. En ese sentido, remarcó una diferencia central: “el gobierno militar eliminó el estado de derecho y desde el Estado organizó el terrorismo”, algo que —subrayó— constituye un delito de otra escala y naturaleza.
Frías también puso el foco en el rol de los medios de comunicación. Según su análisis, salvo excepciones en medios alternativos o independientes, predomina una narrativa que refuerza esa interpretación del pasado. “La gran parte de la sociedad se deja guiar por lo que dicen los medios”, afirmó, aunque reconoció que en la cobertura reciente del 24 de marzo también hubo producciones periodísticas con mayor profundidad y respeto.
Otro de los ejes de la entrevista fue el impacto de las redes sociales en la construcción de sentido. Para Frías, allí el debate aparece “vacío de contenido” y atravesado por lógicas algorítmicas que refuerzan opiniones previas: “el algoritmo está hecho para mostrarte la verdad que vos querés”.
En ese marco, advirtió sobre la creciente agresividad en las discusiones digitales y el efecto deshumanizante del anonimato: “la violencia de las opiniones tiene que ver con que no estás viendo al otro”.
Finalmente, el periodista vinculó este escenario con lo que definió como una “adolescencia tecnológica”, retomando una metáfora de la novela Contacto: un momento de expansión de las capacidades comunicacionales, pero también de conflictos no resueltos en torno a cómo se construye y circula la verdad.
A casi cinco décadas del golpe de Estado de 1976, la discusión sobre la memoria sigue abierta. Y, como plantea Frías, lejos de saldarse, parece reconfigurarse en cada coyuntura política y mediática.
Compartimos la charla completa con Alejandro Frías: