La emisora atraviesa la etapa final de su reinstalación y espera obtener la habilitación para retomar las transmisiones en un contexto desafiante para los medios comunitarios.
Después de varios años fuera del aire, la radio comunitaria La Paquita, de Uspallata, se prepara para volver a transmitir. El proyecto avanza con la construcción de su nueva sede y aguarda las habilitaciones municipales para poner nuevamente en funcionamiento un espacio que busca fortalecer la participación vecinal y la comunicación comunitaria en la alta montaña.
El integrante de la emisora, Gustavo Figini, explicó que la radio debió desarmarse durante la pandemia, cuando el terreno donde funcionaba dejó de estar disponible por cuestiones familiares. Tras años de gestiones, la asociación civil consiguió un lote ubicado detrás de la terminal de Uspallata, donde ya instaló una pequeña casilla de madera construida con financiamiento de un proyecto FOMECA.
Sin embargo, para poder comenzar a transmitir necesitan completar una serie de requisitos exigidos por el municipio, entre ellos la construcción de un cierre perimetral, la instalación de un biodigestor y otras obras de infraestructura. “Nos falta poquito para que nos den la habilitación y podamos tener la luz. Queremos hacer las cosas dentro de la ley y evitar cualquier inconveniente”, señaló Figini.
La Paquita cuenta con licencia para operar como radio comunitaria y sus integrantes esperan retomar pronto la programación, incluso articulando contenidos con otras emisoras populares de Mendoza.
Un espacio para reconstruir el diálogo
Para Figini, la radio puede convertirse en un lugar de encuentro en una comunidad atravesada en los últimos años por fuertes debates, especialmente en torno a los proyectos mineros en la zona.
“La radio puede ser un lugar de diálogo, de convergencia. Estos últimos años han sido difíciles y creemos que puede colaborar para abrir algún cauce institucional y fortalecer una democracia más participativa”, expresó.
El comunicador también destacó que en Uspallata existen diversas iniciativas impulsadas por vecinos y organizaciones sociales, como ferias y proyectos comunitarios, y consideró que la emisora puede aportar a visibilizar esas experiencias y generar vínculos entre quienes habitan la alta montaña.
El desafío de sostener los medios comunitarios
Durante la entrevista también se abordó la situación que atraviesan los medios comunitarios en todo el país. Figini coincidió en que el escenario actual dificulta el sostenimiento de estos proyectos, en un contexto de recortes a las políticas públicas de fomento.
“Hoy mantener estos medios es realmente un trabajo complejo y voluntario, pero estamos convencidos de que hay que hacerlo. En la dificultad también se aprende”, afirmó.
Con las obras casi terminadas, en La Paquita confían en que la habilitación llegue pronto para volver a encender el transmisor y recuperar una voz comunitaria que busca acompañar la vida cotidiana de Uspallata y la alta montaña.