“Libros para Aprender” una oportunidad para reconectar con la lectura y mejorar el aprendizaje

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Tras una larga espera, finalmente llegaron los ejemplares del programa nacional a la Escuela Albergue Dr. Juan Carlos Navarro, ubicada en Encon, San Juan. La directora del establecimiento, Silvana Gonzalez, celebró la entrega, destacando la calidad del material y el valor pedagógico que tiene que cada estudiante cuente con su propio libro.

El programa, impulsado por el Ministerio de Educación de la Nación, busca garantizar que todos los estudiantes del país tengan acceso gratuito a material didáctico de calidad, especialmente en escuelas públicas y rurales. Desde el ministerio, se había sugerido que los docentes comenzaran a utilizar los libros ni bien llegaran, aunque eso implicara continuar algunas actividades el próximo año.

Nos habían pedido que empezáramos, y que si algo quedaba pendiente, lo retomáramos el año siguiente. Pero lo importante era que los chicos tengan su libro, y así fue”, explicó la directora.

Una jornada especial para toda la comunidad escolar

La entrega de libros fue vivida como un momento muy especial tanto por los estudiantes como por el equipo docente.

Los ejemplares no solo abarcan contenidos de Lengua y Literatura, sino también de Matemática, Ciencias Sociales y Naturales, con actividades integradas y propuestas que invitan a la reflexión, la lectura y el pensamiento crítico.

Esperamos que lo aprovechen y que incluso puedan disfrutarlo en familia. Para nosotros es un día muy especial y creemos que también lo es para los alumnos”, agregó la directora.

Un libro propio para cada niño: una herramienta transformadora

Uno de los puntos más valorados por la comunidad docente es que cada estudiante se lleva su libro a casa, lo que permite que el aprendizaje se extienda más allá del aula.

Hasta ahora, en la escuela se venía trabajando mayormente con fotocopias en blanco y negro —a veces con algo de color—, lo que limitaba la riqueza visual y la durabilidad del material. “Tener un libro completo, con calidad de impresión, color, y materiales diseñados específicamente para cada nivel, transforma completamente la experiencia educativa”, remarcó.

La posibilidad de que los alumnos cuenten con bibliografía propia también permite que las familias se involucren más en el proceso de enseñanza y aprendizaje, especialmente en zonas rurales o alejadas de centros urbanos donde el acceso a recursos es más limitado.

Revalorizar el libro en tiempos de pantallas

Silvana Gonzalez también destacó el desafío que implica fomentar el hábito de la lectura en un contexto donde los niños y jóvenes están cada vez más familiarizados con la tecnología y los contenidos digitales. Sin embargo, señaló que el libro impreso todavía tiene un poder único.

Los chicos ya están un poco alejados del tema de los libros porque les gusta más internet o ver algún medio audiovisual, pero esto es una forma de volver a acercarlos. Este material trae historias hermosas, con ilustraciones atractivas, y los invita a imaginar, a pensar, a descubrir cosas nuevas”.

La llegada de los libros no solo significa una mejora en términos de recursos pedagógicos, sino también una oportunidad simbólica: la de recuperar el placer por la lectura, el valor del libro como objeto y el compromiso de toda una comunidad educativa con la formación integral de sus alumnos.

Es una alegría para todos. Ver la emoción de los chicos al recibir su libro, hojearlo, leer sus primeras páginas… eso no tiene precio. Esperamos que lo cuiden, que lo disfruten, que lo compartan con sus familias. Y que sea solo el comienzo de un año con muchas más lecturas y aprendizajes por delante”, concluyó la directora Gonsalez.

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