“Me quitan la vida, no beneficios”: madres de Lavalle contra el veto presidencial en discapacidad

COMPARTIR
Tiempo estimado de lectura:
5 minutos

Familias en Lavalle denuncian que la ley de emergencia en discapacidad define la vida de sus hijos e hijas. El gobierno recibió un golpe luego del rechazo en Diputados al veto de Milei.

La Cámara de Diputados asestó hoy un golpe político al gobierno de Javier Milei al rechazar con amplia mayoría el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad. El texto ahora pasará al Senado, donde se definirá si el Congreso convierte en definitiva una norma que ya había logrado su aprobación, pero que fue desechada por el Ejecutivo bajo el argumento de “preservar el equilibrio fiscal”.

El contraste es brutal: mientras en Buenos Aires se contaban los votos en el recinto, en Lavalle las madres Rebeca García y Carmen Riveros, junto a otras familias, juntaban firmas en la plaza departamental y presentaban un petitorio en el Concejo Deliberante. Sus voces condensan lo que la frialdad de los números no alcanza a explicar: la emergencia no es contable, es vital.

Ya es un montón que se haya declarado la ley, pero ahora corremos el riesgo de que nos quiten accesibilidad, recursos y posibilidades”, señala Rebeca. “No se trata de dinero, sino de calidad de vida. Hablamos de colectivos adaptados, de terapias, de rehabilitación, de la independencia posible para nuestros hijos. El Estado tiene que hacerse presente”.

El testimonio de Carmen es aún más crudo. Madre soltera de dos hijas con discapacidad, describe lo que implica la ausencia del Estado: “La bomba de baclofeno es esencial para mi hija y el botón gástrico que la alimenta hace más de 9 meses que espero que me lo entreguen. Si se cae esto, la vida de mi hija está en absoluto riesgo” El costo de esos insumos médicos se mide en millones de pesos cada dos meses. “¿De dónde voy a sacar 3 o 5 millones? No hablamos de un lujo: hablamos de sobrevivir”.

Ambas coinciden en que el veto presidencial fue un golpe inesperado. Celebrado la sanción de la ley como un primer alivio, una forma de actualizar nomencladores, aranceles y pensiones, de sostener instituciones y terapias que se caen a pedazos. Pero el presidente, con la lapicera, echó atrás esa esperanza. “Uno no confía mucho, pero le habíamos dado un votito de confianza a que no iba a vetarla. Y sin embargo pasó. Es increíble que alguien que tiene que cuidar a su pueblo decida lo contrario porque le rompe un número fiscal”, remarca Rebeca.

El veto encendió movilizaciones en todo el país. Hubo vigilias con velas en Plaza de Mayo y marchas en distintas provincias. En Lavalle, hasta hace poco adormecido, la organización se reactivó. La jornada de firmas sorprendió a las propias madres por la respuesta: “Nos ha asombrado que la gente se pusiera las pilas, que nos acompañe. Estábamos muy solas, muy olvidadas. Ese calor humano era indispensable”, reconoce Carmen.

Pero la soledad política sigue pesando. Ni autoridades municipales ni provinciales han acercado respuestas concretas. Lo que sí hay son petitorios, presentaciones y la esperanza de que el Congreso sostenga la ley. “Nosotras no queremos privilegios, pedimos que se hagan efectivos los derechos. No es que una madre se levanta y decide tener un hijo con discapacidad. Nos pesa todos los días. Lo que pedimos es empatía, humanidad. Ojalá nunca les pase a quienes repiten ese discurso de odio”, dice Rebeca.

En Diputados, el rechazo al veto fue contundente: 172 votos a favor contra apenas un puñado oficialista. El gobierno quedó aislado, con el argumento fiscal como única bandera. Ahora, el texto viaja al Senado, donde las familias depositan su fe. Saben que una demora, un tecnicismo, o la falta de reglamentación puede volver a postergar lo urgente. Mientras tanto, los tratamientos siguen cortándose, las instituciones no logran sostenerse y las pensiones caen bajo auditorías interminables.

El petitorio presentado en Lavalle lo dice claro: la ley no busca privilegios, sino garantizar los derechos esenciales de las personas más vulnerables. Entre ellos, quienes dependen de un botón gástrico, de un kit de recarga, de una terapia. La diferencia entre que la ley exista o no se mide en cuerpos frágiles, en vidas que se juegan cada día.

Si esto se cae, la vida de mi hija se cae con ello”, resume Carmen. Y no hay ecuación fiscal que pueda responderle.

Compartimos la entrevista completa con Rebeca y Carmen:

0:00 0:00

“Hemos llegado al trueque de medicación”

En “Entre mate y mate” conversamos con Flavia Lombardi, mamá de Martín, un adolescente autista que se encuentra cursando el segundo año del secundario. Flavia forma parte de la Asociación Civil Creando Huellas, quienes plantean la necesidad de la Ley para las familias

Por ejemplo, si vos necesitás una medicación que te la autorizaban en 5 o 6 días, ahora demoran 20, y no podés tener una persona que necesita esperando así. Y así empezamos en los grupos de WhatsApp: ‘chicas, me quedé sin esta medicación. ¿Alguien tiene para donarme 10 pastillas? Cuando me las den se las devuelvo’. Hemos llegado al trueque de medicación“, señala indignada.

En la entrevista Flavia nos cuenta los problemas que atraviesan las familias que tienen personas con discapacidad, los irrisorios montos que cobran quienes tienen que acompañar los procesos educativos y terapéuticos, de niños y jóvenes con discapacidad: “esta dura realidad nosotros venimos siguiéndola, hemos hablado con otras personas, con organizaciones que están desesperadas porque brindaban prestaciones, y dicen que cada vez pueden atender menos y en peores condiciones, porque tienen menos profesionales, les alcanza menos, no saben ni cómo sostenerse

Aquí te dejamos la entrevista completa de Flavia Lombardi.

0:00 0:00

Escuchá, compartí, descarga y difundí información de Medios Comunitarios.