“Hinchada, hinchada, hinchada hay una sola, hinchada es la de….”, suele cantar la 12 tras una seguidilla de canciones que la hacen sentir orgullosa. Pero hay muchas maneras distintas de alentar, de apoyar al equipo propio y es en los Mundiales donde podemos ver distintas idiosincrasias, distintas prácticas que llevan a cabo los aficionados para darle un ánimo extra a su equipo o selección.
Acá en Argentina creemos (probablemente con algo de razón) que somos el mejor público. No sólo fútbol, también en la música, traspolando a recitales algunas prácticas de la afición de cancha de fútbol para alentar al músico o a la banda contra ¿quién? ¿los nervios, el miedo escénico, la pifia en una nota? Pero no nos desviemos, veamos cuales son algunas prácticas de cancha tanto en nuestro medio como en el ámbito de la Copa del Mundo y luego postularemos algunas otras ideas para mejorar el espectáculo desde las tribunas.
Prácticas que sí
Los cantos: En este rubro se destaca la hinchada nacional. La creatividad y variedad de las canciones que se entonan son marca registrada al punto de ser materia de exportación. No es raro oír ritmos surgidos en nuestras tierras entonados por aficiones tan distantes como las españolas o las japonesas. En otras naciones, la mera repetición del nombre del país o la entonación de canciones tradicionales como el “Cielito lindo” no alcanzan para destacar la participación de una hinchada.
Se mueve para acá se mueve para allá: Un pogo organizado en el que cada fila de las gradas se mueve para uno y otro lado graficando lo que se canta. Especial para los días de frío y/o lluvia.
El que no salta: El viejo uso del salto rítmico mientras se canta quien no se quiere ser.
El mosaico: En otras latitudes se usa y bastante. Requiere planificación y asistir previamente para dejar en cada asiento un cuadrado de cartulina, papel o nailon que al ser levantado en el momento preciso por cada espectador generarán una imagen o leyenda.
Las dudosas
Tirar papelitos: O confeti, como se le dice en España. Esta costumbre hay que practicarla con responsabilidad. Es mucho mejor en estadios con pista de atletismo para que el campo de juego no se vea invadido de celulosa y retrase el juego. En caso de agregar serpentinas al “confeti”, debe adoptarse como ley social que aquel que sigue tirando dichos elementos voladores cuando los jugadores están listos para comenzar el juego, debe ser arrastrado fuera del estadio y envuelto cual momia en todas las cintas de papel que aun tenga en su poder.
Gritar “Olé, Olé”: Esto debe hacerse con el partido ya avanzado y ante una seguidilla de toques del equipo propio considerable, y preferiblemente mientras se va ganando. No debe hacerse como lo están implementando los mexicanos: al minuto de juego y tras cinco toques.
Juntar basura: Los japoneses ya han sorprendido con esta práctica en el Mundial anterior. Se quedan un rato después de terminado el partido juntando toda la basura que han hecho durante el partido. ¿es genuino? ¿O generan basura a propósito para poder luego juntarla?
Las que no
Bengalas: El humo y el fuego en medio de una multitud nada tienen que hacer.
Cagarse a Trompadas: Suele ser una práctica que las hinchadas argentinas cuentan y rememoran con orgullo. Así recordamos a un “Pistola” Gámez contando como se dio de hostias contra los ingleses. Desde esta columna, desalentamos y reprobamos enérgicamente semejante costumbre.
El Remo: La hinchada noruega ha instituido para este mundial el grito gutural al unísono mientras se acompaña con una remada sincronizada que en el caso de victoria del equipo incluye a los jugadores. Es una copia de lo que la hinchada islandesa hacía en el Mundial 2018 pero con remo. ¿Nuestra opinión? Una paparruchada.
La Ola: Otra que no. Primero que no distingue a una afición de la otra. Distrae, genera un griterío inexplicable y no emociona ni entretiene. Dejen la ola para los surfistas.
Algunas propuestas para sumar
Banda de Sonido: Ya es común que varias hinchadas asistan con instrumentos de percusión o de viento. No estaría mal acompañar el juego con música que grafique el momento como en las películas o en los dibujitos. Música de terror o suspenso en cada ataque propio para amedrentar a la defensa y el arquero rival.
Otras Coreografías: Si quieren organizarse de tal forma de actuar o hacer una perfo como forma de expresión, en lugar de hacer la del remo o la ola; hagan algo en serio. Estudie cada uno su papel y convirtamos las tribunas en escenarios: ¿Por qué no representar “La Novicia Rebelde”, “All that Jazz” o “El lago de los Cisnes?
Que vuelvan los visitantes: Aquí en Argentina sabemos lo que es extrañar la presencia de la hinchada visitante en los partidos de nuestro campeonato. El colorido y el antagonismo y contrapunto que le brindan al espectáculo. Pero en el mundial también se da que hay públicos muchos más numerosos que otros, y a veces parece que falta algo. Proponemos que la hinchada mayoritaria brinde un servicio para que los que son menos tengan su representación acorde; disfrazándose con los colores y las camisetas de su rival y cantando las canciones de aliento de ese equipo. Además esto tendría la ventaja de prevenir la violencia ya que los mayoritarios sabrían que los que visten otro color tan solo están colaborando con el espectáculo, pero quieren que gane el mismo equipo que ellos.