La Multisectorial Paren de Fumigarnos de Santa Fe celebró la decisión del fiscal federal de Rosario, Federico Reynares Solari, de rechazar el pedido de la Municipalidad de Pergamino y de las principales entidades del agronegocio para levantar las medidas cautelares que impiden fumigar con agrotóxicos cerca de zonas urbanas y que garantizan el acceso al agua potable segura para la población.
En un comunicado, la organización expresó: “Priorizando la salud de la población sobre la ganancia de unos pocos, creemos que la lucha se continúa por un modelo agroecológico, beneficioso con la vida y la biodiversidad, y que no genera cambio climático. La salud no se negocia. Agroecología ya”.
La resolución ratifica las restricciones que pesan desde 2018, cuando la justicia fijó un límite de 1095 metros para fumigaciones con determinados productos químicos y obligó al municipio a asegurar agua libre de contaminantes para los vecinos y vecinas.
“Un respaldo a todos los pueblos fumigados”
Mauricio Cornaglia, integrante de la multisectorial santafesina, valoró la decisión del fiscal: “Lo mínimo que podíamos hacer era salir a saludar y abrazar esta decisión. No abundan fiscales que se pongan del lado de la gente, y en este caso se está respaldando no solo a Pergamino, sino a todos los pueblos fumigados de la Argentina”.
Cornaglia subrayó el rol de Sabrina Ortiz, abogada y querellante, quien “se recibió para poder patrocinarse a sí misma, ante la falta de profesionales dispuestos a acompañarla. Ella sufrió y sigue sufriendo en carne propia los impactos de los agrotóxicos, y gracias a su valentía se llega a este punto”.
Según explicó, los intentos de productores y corporaciones de revertir las cautelares se basaron en argumentos “aberrantes”: el costo de garantizar agua potable y la idea de que la situación sanitaria estaría resuelta: “Si hoy hay menos enfermos de cáncer, menos abortos espontáneos, menos niñas y niños expuestos a las fumigaciones, es justamente gracias a esas medidas”, afirmó.
El dirigente también cuestionó el programa de “buenas prácticas agrícolas”, al que calificó de “falacia”: “No existen buenas prácticas si hablamos de venenos. Una vez aplicados se dispersan por aire y agua, arrasando con todo. Es el modelo sojero y extractivista el que genera esta contaminación”.
El principio precautorio y la falta de voluntad política
Cornaglia remarcó la importancia de que la justicia aplique el principio precautorio: “Incluso sin evidencia científica suficiente, ante la duda sobre un posible impacto en la salud, debe suspenderse la actividad. En este caso las pruebas sobran, pero aún sin ellas hay que frenar”.
También criticó la falta de avances legislativos en Santa Fe: “Tenemos una ley de agrotóxicos de 1995, previa a la soja transgénica. Llevamos más de 15 años presentando proyectos para actualizarla, pero sistemáticamente pierden estado parlamentario. Eso muestra la falta de voluntad política para cuidar la salud y los territorios”.
La decisión de la justicia federal, subrayó, se suma a fallos históricos como el de San Jorge (2009) y otros más recientes en Sastre, Piamonte y Zenón Pereyra.
Compartimos la entrevista completa con Mauricio Cornaglia:
Teatro y memoria: Campo Santo
La lucha de Pergamino contra las fumigaciones también se transformó en arte. La obra Campo Santo, estrenada en 2022 y basada en hechos reales de la ciudad, aborda el impacto del modelo agroindustrial en la salud y la vida comunitaria.
Con una narrativa que mezcla testimonios, ficción y denuncia, la pieza muestra cómo un pueblo atravesado por la contaminación busca resistir y contar su historia, aun cuando la realidad supera lo imaginable.