Plaza de Las Carditas: Dos años de promesas incumplidas y una licitación fantasma

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Vecines de Las Carditas denuncian que el proyecto de construcción de la plaza, prometido por el municipio de Luján de Cuyo en 2024, sigue estancado. La excusa oficial es que ninguna empresa privada se presentó a las tres licitaciones realizadas debido a la distancia y los costos logísticos. Mientras tanto, la comunidad reclama transparencia, participación real en la votación del diseño y soluciones inmediatas para un espacio donado que permanece abandonado.


En octubre de 2024, los vecinos de Las Carditas, en Potrerillos, mantuvieron una reunión clave con representantes de la Municipalidad de Luján de Cuyo para diagramar y planificar la construcción de una nueva plaza en el sector conocido como “Las Rosas”, cerca del callejón que une con la esquina de Rucacura. El compromiso era claro: diseñar áreas de juegos, descanso y espacios saludables para la comunidad. Sin embargo, casi dos años después, la obra no solo no comenzó, sino que ni siquiera tiene fecha cierta.

La situación explotó la semana pasada cuando solo siete vecinos recibieron una invitación por WhatsApp para votar si les gustaba o no el proyecto presentado, otorgándoles apenas entre 48 y 72 horas para decidir. Esta exclusividad generó malestar inmediato, llevando a la organización de una asamblea vecinal urgente para exigir al delegado municipal que convoque a toda la zona y extienda los plazos de votación.

¿Por qué nadie quiere construir la plaza?

Durante la reunión convocada por los propios vecinos, funcionarios municipales explicaron que los tiempos estipulados (un año y medio) ya fueron superados ampliamente. La razón principal aducida por el Estado es que las tres licitaciones realizadas fracasaron: ninguna empresa tercerizada quiso aceptar el contrato.

“Argumentan que como ellos licitan las plazas a empresas tercerizadas, nadie quiere agarrar esta licitación por lo que sabemos siempre: el traslado, los costos”, explicó uno de los referentes vecinales. La lejanía geográfica de Potrerillos respecto a los centros urbanos donde operan estas constructoras, sumada a la necesidad de maquinaria pesada para el cemento, desalienta la participación privada.

Frente a este escenario, el municipio sugirió alternativas improvisadas: quizás contratar particulares locales o utilizar empleados municipales para avanzar parcialmente. Los vecinos rechazaron esta solución parche, recordando que el terreno fue donado específicamente para ser una plaza, lo que implica una obligación estatal ineludible de garantizar su concreción integral y segura.

Un histórico de incumplimientos

Susana, vecina del barrio y participante activa en las reuniones anteriores, detalló el calvario administrativo:

“Hace dos años vinieron y nos prometieron que en febrero del 25 iba a estar lista. Hasta ahora nada de nada. Nos contaron que hicieron tres licitaciones y nadie se había presentado… Por la distancia”.

El proyecto también incluye componentes esenciales como el riego, vital para mantener árboles que brinden sombra en verano —hoy inexistente, exponiendo a niñes y personas adultas al sol directo—. Susana denunció que el riego tampoco se realizó bajo la excusa burocrática de falta de permisos de Irrigación, calificando las respuestas oficiales como “promesas ambiguas”.

Además, se discutió la iluminación. Se pidió que sea discreta y no invasiva, pero hasta el momento, muchas luminarias del sector permanecen apagadas. Desde el municipio instaron a los vecinos a reclamar individualmente al 147 para acelerar los trámites, una estrategia que los organizadores consideran insuficiente frente a la magnitud del problema estructural.

Seguridad hídrica y accesos cerrados

Otro punto crítico abordado en la asamblea fue la vulnerabilidad ante emergencias climáticas, especialmente considerando la proximidad del fenómeno “Súper Niño”. Los propietarios de terrenos cercanos han cercado ilegalmente los cauces hídricos naturales, impidiendo el acceso al río y aumentando el riesgo de inundaciones aguas abajo.

La única vía de escape contemplada para una contingencia de urgencia es el camino hacia “El Salto”, que conecta con Las Vegas. Sin embargo, este paso estratégico está bloqueado por una tranquera con candado, cerrada permanentemente. “¿Cómo puede ser que un lugar de salida de emergencia esté cerrado?”, cuestionaron les asistentes, exigiendo al municipio intervenir ante Hidráulica y los propietarios irresponsables.

Reclamo de democracia participativa

Más allá de la infraestructura, les vecines pusieron el eje en el método de toma de decisiones. La convocatoria exprés a solo siete personas para validar el diseño fue vista como un atropello a la participación comunitaria.

“Nos comunicamos con el delegado para que convoque a todos los vecinos de la zona, o que pasen el link para poder votar, y a partir de ahí extender también el tiempo de votación”, señalaron desde la comisión vecinal. Insisten en que cualquier modificación o aprobación debe ser colectiva, transparente y con plazos razonables, evitando que el proyecto se convierta en una imposición verticalista.

Mientras el municipio busca “resolver por otro lado” la falta de oferentes privados, la comunidad de Las Carditas mantiene la presión organizada. Exigen respeto por la donación del terreno, cumplimiento efectivo de la ley de obras públicas y, sobre todo, que la plaza deje de ser una promesa electoral para convertirse en una realidad tangible antes de que llegue el próximo invierno.


Escuchá la entrevista a Susana, vecina de Las Carditas, realizada por Radio La Leñera:

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Escuchá la entrevista a Eugenio, vecino de Las Carditas, realizada por Radio La Leñera:

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