Preocupación en las pymes argentinas: “El modelo económico no está funcionando”

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En el marco de un clima de incertidumbre económica y social, Osvaldo Di Cesare, empresario pyme puntano e integrante de la Comisión de Asociado/as del Banco Credicoop, analiza con crudeza y realismo la situación actual del país. Su voz, lejana a los discursos oficiales, refleja el sentir de un sector productivo que observa con escepticismo las promesas de campaña.

Desde su perspectiva, durante la campaña electoral el ahora presidente Javier Milei prometió mejoras económicas “con bombos y platillos”, incluso “con o sin dinero”. Sin embargo, Di Cesare advierte que muchas de esas medidas “no están dando buenos resultados”. Lejos de reactivar la economía, se observa un escenario de estancamiento y contradicciones.

“El que tanto tiene como modelo al norte –Estados Unidos– debería notar que allá se fortalece la industria nacional, se cuida el mercado interno y se valora la mano de obra local. Acá, en cambio, parece que vinieron por un negocio financiero, no por un proyecto de país”, afirma con preocupación.

Uno de los puntos más críticos que destaca Di Cesare es el acelerado endeudamiento externo: “Casi 100.000 millones de dólares en dos años”. Según su visión, este nivel de deuda no sólo es preocupante, sino que podría terminar pagándose con bienes comunes estratégicos como la tierra, la soja, los hidrocarburos o los minerales.

Respecto al tipo de cambio, el empresario señala que si se dejara flotar libremente, el dólar podría alcanzar valores de $1.800 o $2.000, lo que generaría una “superinflación descontrolada”. Por eso, considera que el gobierno lo mantiene artificialmente bajo, contradiciendo su propio discurso de libertad de mercado.

Con preocupación, Di Cesare se refiere al tratamiento de los bienes comunes naturales: “Vaca Muerta nos iba a catapultar como país, es una fuente de riqueza nueva que nos permitiría dejar de depender tanto del campo”. Sin embargo, lamenta que se esté repitiendo el patrón de desaprovechamiento con el litio y la minería, con escaso control estatal. “Por declaración jurada las empresas informan lo que extraen, no hay control. Pagan miseria a las provincias y traen mano de obra de afuera. Podríamos estar recaudando mucho más y reactivando la economía local”, critica.

El abandono de la tecnología y la ciencia también preocupa al empresario puntano, quien cuestiona el desmantelamiento del sistema científico-tecnológico: “Todo lo que es CONICET es mala palabra, todo lo que tiene que ver con el Instituto Balseiro, todo lo que fomenta a nuevos investigadores y emprendedores tecnológicos no sirve, aparentemente”. Recuerda que la Argentina se destacaba en este sector y ahora “todo se echó por la borda”.

La situación de San Luis

A nivel provincial, se reconocen algunos avances a través del Consejo Federal de Inversiones, que otorga préstamos a pymes y programas de primer empleo joven. No obstante, Di Cesare aclara que estos esfuerzos son “insuficientes” frente a la magnitud de la crisis.

“La banca tradicional está desbordada por tasas de interés imposibles. Estos créditos son un poco de oxígeno, pero no alcanzan”, afirma.

En un año electoral, la preocupación por la capacidad de las familias para acceder a alimentos y bienes básicos se intensifica. En miles de hogares argentinos,  se refleja la angustia cotidiana de tener que priorizar entre necesidades básicas. La situación lleva a las familias a tomar decisiones difíciles cada día: optar entre la canasta alimentaria y el transporte, entre el consumo inmediato y un ahorro que se devalúa, o entre cubrir gastos del presente y asegurar un futuro cada vez más incierto.

El empresario pyme señala como este escenario se convierte en un termómetro clave para evaluar las políticas económicas: “Cuando las familias tienen que elegir entre comer o moverse, cuando el salario no alcanza para llegar a fin de mes, estamos ante un fracaso del modelo económico. La gente no puede planificar su vida, vive angustiada calculando cómo hará para cubrir lo básico”.

Elecciones de medio término y economía en caída 

Esta realidad, según Di Cesare, tendrá inevitablemente su correlato en las urnas: “Los argentinos no votan sólo con ideas políticas, votan con el estómago, con el bolsillo, con la realidad concreta que viven cada día. Y hoy esa realidad les está diciendo que las cosas no están funcionando”.

La incertidumbre económica se transforma así en incertidumbre política, creando un escenario volátil donde la capacidad de las familias para acceder a lo esencial marcará el rumbo de las decisiones electorales.

Para Di Cesare, el modelo económico actual “no está funcionando” y está dejando una “bomba” de deuda y desindustrialización. Su llamado es a no perder más oportunidades y a defender los recursos que aún tiene la Argentina. “Parece que en una situación de colonia estaríamos peor, pero no mucho”. Su mirada como empresario pyme deja al descubierto las oportunidades que se pierden día a día, mientras la deuda crece y la industria local se debilita.

“Son oportunidades que se nos escapan. Es lamentable, pero hay que seguir hablando, analizando y abriendo la cabeza entre todos”, concluyó en su análisis en el informativo realizado por La Bulla para la Red de Medios Alternativos “Enredando las mañanas”.

Escuchá el análisis completo de Osvaldo Di Cesare, empresario pyme puntano e integrante de la Comisión de Asociado/as del Banco Credicoop, acá: