Interrumpimos nuestra cobertura para seguir ofreciendo nuestra cobertura. Esta vez para informar lo que nadie querría: el sufrimiento de Inglaterra.
La noticia que llega a nuestra redacción (a través de leer medios en internet, la red de redes) dice que la selección inglesa sufrió un robo en el trayecto que hacían entre Palm Beach y Kansas City. LES ROBARON ABSOLUTAMENTE TODO. Uy perdón, se me apretó Caps Lock, pero no hay tiempo para corregir: esto es información y es urgente. Les quitaron equipamiento deportivo, utensilios, balones, botines, todo.
¿100 años de perdón? No, otro escándalo con este Mundial. Ahora se complica la participación de los inventores del fútbol. O sea, van a participar pero entendemos que tienen que salir corriendo a comprar todo de nuevo.
Días atrás, un tiroteo cerca de donde la delegación inglesa estaba concentrando dejó 9 heridos. Robos, tiros y compras obligadas ya constituyen lo que se conoce como “la full experience estadounidense”. ¿Qué sigue? ¿Desayunar galletas Oreo rellenas de cheddar y mantequilla de mani?
Parece mentira que los ingleses pasen este mal momento y deban sentirse invasores en su propia casa: el planeta tierra. El Mundial demuestra que no solo musulmanes, negros y latinos son víctimas del mundo libre. Debemos decir basta, esto ha llegado a un límite que nadie puede tolerar: si la pasa mal Inglaterra, la pasa mal la civilización. Desde acá nuestro repudio.