Salud mental: “La depresión es un intento de la psique por reconectarnos con nosotros mismos”

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Juliana Bernardo, médica y especialista en psicología analítica, analiza los síntomas del malestar contemporáneo, el rol de los sueños y la importancia de romper el prejuicio sobre la terapia. En un contexto de aumento de suicidios y aislamiento social, propone mirar hacia adentro sin patologizar la tristeza y recuperar el sentido de la vida.


En tiempos donde la ansiedad, el estrés y la sensación de vacío parecen ser compañeros cotidianos de muchas personas, comprender qué nos sucede y cómo abordarlo se vuelve fundamental. Juliana Bernardo, médica recibida en la Universidad Nacional de Cuyo y con un máster en Psicología Analítica (la escuela de Carl Gustav Jung), dialogó con Radio La Leñera para desmitificar la salud mental y ofrecer claves para transitar el malestar.

Bernardo, quien además está por publicar un libro titulado “Algunas cosas que decir sobre los sueños”, sostiene que gran parte de los problemas de salud mental actuales tienen que ver con una profunda desconexión: con uno mismo, con los otros y con el sentido de la vida.

¿Cuándo pedir ayuda? Los síntomas que no debemos ignorar

Según explica la especialista, existen señales que indican que algo en nuestra personalidad “no está bien integrado”. En una escala de menor a mayor gravedad, estos pueden incluir:

  • Inseguridad constante: No saber qué se necesita o qué se quiere.
  • Personalización excesiva: Sentir que todo lo que sucede afuera es un ataque personal (ejemplo: llegar mal a casa porque alguien me miró feo en la calle).
  • Síntomas físicos de ansiedad: Sudoración, angustia en lugares con mucha gente (como el colectivo o el supermercado), sensación de falta de aire.
  • Reacciones exageradas: Enojarse desproporcionadamente ante estímulos menores (un auto que se cruza, un comentario en el trabajo).

“Cuando la ansiedad pasa a lo físico y se vuelve habitual, es momento de pensar en un tratamiento. No hay que tenerle miedo a la terapia; a veces, unas pocas sesiones son suficientes para ordenar ese desorden interno”, asegura Bernardo.

Sobre la diferencia entre psicólogo y psiquiatra, aclara: “El psicólogo es la primera instancia. El psiquiatra interviene en casos más graves, como crisis de ansiedad repetitivas con sensación de muerte inminente o desrealización (sentir que nada es real)”.

Depresión: ¿Patología o mensaje?

Uno de los puntos más interesantes de la entrevista es la mirada de Bernardo sobre la depresión. Lejos de verla solo como una enfermedad a eliminar, desde la psicología analítica se la entiende como un proceso necesario.

“La depresión es una instancia en la cual nuestra psique intenta reconectarnos con nosotros mismos. Es como si nuestra computadora interna intentara resetearse. Las personas depresivas están muy introspectivas, muy para adentro, porque necesitan revisar qué están haciendo con sus vidas”.

La especialista critica la idea de “ponerle onda” o salir a disfrutar cuando se está deprimido, ya que existe una desconexión real con el placer. “Muchas personas viven sin ganas de hacer lo que hacen, y eso es terrible. La depresión señala que algo en la vida no tiene sentido”.

El peso del individualismo y el exitismo

Bernardo identifica dos factores sociales clave que alimentan el malestar mental actual:

  1. El individualismo aislado: “Vivimos en un mundo súper mecanicista donde la rutina es trabajar, comer, dormir. No hay sociedad comunitaria, y somos seres sociales por naturaleza. Esa desconexión genera depresión”.
  2. La condena al exitismo: “Las redes, la televisión y los mensajes nos muestran un éxito constante en todo: ser madre, el físico, el trabajo. Estamos condenados a hacer todo bien, y no hay lugar para detenerse, reflexionar o convivir con el fracaso y la tristeza”.

Frente a esto, propone aceptar la imperfección: “Si observamos la naturaleza, vemos que tiene sus imperfecciones perfectas. Pensar que la imperfección es parte de la perfección nos relaja. Detrás de la ‘máscara’ que mostramos al mundo, se esconde la ‘sombra’, todo lo que no podemos ser. Y esa sombra aparece en los sueños y nos tira hacia adentro”.

Niños, adolescentes y el valor del juego

Consultada sobre cómo acompañar a niños y adolescentes, Bernardo enfatiza la importancia de confiar en su sabiduría natural y permitirles jugar y equivocarse.

“Los padres estamos muy neuróticos, queriendo controlarlo todo con 150 mil reglas. No dejamos que los chicos se caigan, que jueguen. Pero tienen que lastimarse, es parte de la vida. Los niños que juegan, que hacen preguntas filosóficas (‘¿por qué el cielo es azul?’), necesitan que los escuchemos”.

Recomienda recuperar los cuentos populares de antaño, aquellos que hablan metafóricamente y simbólicamente, en lugar de los cuentos literales actuales llenos de reglas y moralejas. “Los cuentos antiguos son una clave excelente para dialogar con las infancias, porque ellos hablan el lenguaje del inconsciente, que es simbólico”.

¿Cómo acceder a la terapia?

Ante la consulta sobre cómo dar el primer paso, Bernardo sugiere:

  • Salud pública: Aunque es complejo, incluso una sesión corta por mes es mejor que nada.
  • Redes y virtualidad: Internet está lleno de profesionales que ofrecen terapias online, lo que permite acceder a especialistas de cualquier lugar.
  • Romper el prejuicio: “Ir al psicólogo no significa estar loco. Uno puede ir estando muy bien, para conocerse mejor o ajustar su vida a sus necesidades”.

La invitación final es a escuchar esos mensajes internos antes de que se conviertan en síntomas graves. “La psique te avisa. Si no la escuchás, te lo va a terminar diciendo a través de un síntoma físico o psíquico. Estar desconectados de nosotros mismos hace que nos perdamos en el mundo”.


Escuchá la entrevista a la Médica y especialista en Psicología Analítica Juliana Bernardo realizada por La Leñera:

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