Luego de publicar datos oficiales sobre la distribución de publicidad estatal en San Juan, el medio digital La Mecha denunció un ataque coordinado en redes. Desde el espacio advierten sobre intentos de censura y reclaman pluralidad informativa.
La publicación de un informe periodístico sobre cómo se distribuye la pauta oficial del gobierno de San Juan abrió una fuerte polémica en el ámbito mediático provincial. El artículo, difundido por el medio digital La Mecha, expuso cifras oficiales sobre los fondos destinados a distintos medios de comunicación y, poco después, el sitio denunció haber sufrido un ataque digital que interpretan como un intento de censura.
El periodista y licenciado en Comunicación Social Santiago Staiger explicó que el episodio ocurrió tras la difusión de información pública vinculada a los montos de publicidad estatal recibidos por grandes empresas periodísticas: “publicamos datos oficiales y luego llegó un ataque que entendemos como un intento de censura”.
Según relató, la agresión no se limitó a críticas políticas sino que incluyó acciones coordinadas en redes sociales, con utilización de bots y mecanismos digitales que afectaron el funcionamiento de sus plataformas. “Hoy estamos viendo cómo protegernos. Nos obligó a ponernos a la defensiva, pensando más en resguardarnos que en seguir investigando”, señaló.
Pauta oficial y pluralidad de voces
Staiger sostuvo que el conflicto excede a un medio puntual y se vincula con el modo en que históricamente se distribuye la pauta estatal. En ese sentido, planteó que la publicidad oficial debería garantizar diversidad informativa y no premiar afinidades políticas: “El Estado tiene que sostener la pluralidad de voces. El problema aparece cuando los fondos se concentran en medios alineados con el gobierno de turno”, afirmó.
El periodista remarcó que la discusión no es nueva en Argentina y atraviesa distintas gestiones, aunque consideró que la falta de transparencia profundiza desigualdades entre medios grandes y proyectos comunicacionales independientes.
Presiones económicas y límites del periodismo
Durante la entrevista también surgió el debate sobre las condiciones laborales y económicas del sector. Staiger señaló que muchas veces ciertos temas no se publican por temor directo sino por conveniencia empresarial: “hay información que no conviene que se sepa”.
En ese marco, describió la tensión ética que atraviesa a periodistas y empresas cuando la pauta oficial representa una parte importante de los ingresos: aceptar condicionamientos o sostener una línea editorial independiente. “El sistema funciona así: mientras más afín seas al gobierno, más recursos recibís. Nosotros decidimos denunciarlo porque entendemos que si queremos cambiarlo hay que hacerlo visible”, expresó.
Un conflicto que trasciende a un medio
Desde La Mecha consideran que el episodio refleja una discusión más amplia sobre democracia y comunicación. Para Staiger, sin diversidad informativa no puede existir un debate público real: “sin pluralidad de voces no hay democracia”.
Pese al desgaste que implicó la situación, el periodista aseguró que continuarán trabajando en periodismo de investigación y comunicación popular. “Esto nos obliga a cuidarnos más, pero seguimos haciendo lo que creemos necesario: informar aquello que los sectores de poder prefieren que no se conozca”.
Compartimos la entrevista completa: