La discusión por la posible modificación de la Ley de Glaciares volvió a escena en medio de los
anuncios del gobierno nacional. La bióloga Gabriela González Trilla advirtió, que la norma está vigente, es clara y protege reservas hídricas estratégicas frente a posibles cambios.
Aunque todavía no existe un borrador oficial, la doctora en Ciencias Biológicas Gabriela González Trilla considera clave explicar cómo funciona la norma y qué está en juego. Señaló que “por ahora no hay nada presentado” y que la ley “se viene aplicando hace 15 años” atravesando gobiernos de distinto signo.
La investigadora, en diálogo con La Lechuza, recordó que el inventario nacional, realizado por equipos científicos del CONICET, es el instrumento que identifica glaciares, manchones de nieve y geoformas del ambiente periglacial. Ese mapa, dijo, constituye “el piso de protección que es común a todo el país” y ya fue respaldado por la Corte Suprema, convirtiéndose en una herramienta científica, administrativa y también legal.
Uno de los puntos que generan tensiones con el sector minero es el límite que la ley establece
sobre esas áreas. González Trilla subrayó que en los lugares donde se localizan estos cuerpos de hielo “no puede haber ningún tipo de desarrollo”, y reconoció que ese marco “representa una barrera” para proyectos extractivos, aunque recordó que cerca del 40% de los glaciares del país se ubican dentro de áreas protegidas.
Frente a los discursos que oponen empleo y cuidado ambiental, la científica planteó que no se trata de elegir entre “desarrollo o conservación”, sino de garantizar que el desarrollo sea sostenible y respete los límites de la norma. En ecosistemas áridos y semiáridos, como los andes centrales, insistió en que cada gota cuenta y que los glaciares constituyen reservas estratégicas de agua en un contexto de retroceso global por el cambio climático.
Respecto de la discusión sobre los minerales, aclaró que el debate no es “minería sí o no”, sino
cómo y dónde. “Necesitamos esos minerales”, señaló, pero enfatizó que la actividad debe realizarse dentro del marco de los presupuestos mínimos y teniendo en cuenta que las provincias conservan el dominio de sus recursos naturales.
Para González Trilla, fortalecer la protección de glaciares y ambiente periglacial no es un obstáculo al desarrollo, sino una política pública que ya mostró resultados y que permite planificar el futuro con una base común de resguardo ambiental.
Compartimos a continuación la entrevista completa: