San Juan: las consultas odontológicas cayeron un 20% durante 2025

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La baja se detectó hacia fines del año y está directamente ligada a la pérdida de poder adquisitivo y a las dificultades de acceso a tratamientos. Desde el sector advierten un deterioro en la calidad de las prestaciones.

Las consultas odontológicas en San Juan registraron una caída del 20% durante 2025. El dato surge del Círculo Odontológico de la provincia, que si bien había observado un repunte en la atención durante el primer semestre, confirmó una baja marcada hacia el cierre del año.

El odontólogo sanjuanino Juan Carlos Ariza explicó que el fenómeno no puede analizarse de manera aislada, sino en el marco del contexto socioeconómico actual. “Desde que hubo un ajuste tan tremendo cuando asumió este gobierno, mucha gente empezó a quedar sin trabajo y sin obra social. Eso hizo que aumente la demanda en hospitales y salitas públicas, mientras que la consulta privada disminuyó por la caída del poder adquisitivo”, señaló.

Según Ariza, la situación se vio momentáneamente atenuada a comienzos de 2025, cuando se registró cierta estabilidad de precios. “En el primer tramo del año hubo una pequeña remontada, con un dólar más estable y materiales que no aumentaban tanto. Pero eso duró poco y hacia fin de año la caída fue evidente”, indicó.

Uno de los principales obstáculos para sostener la atención odontológica está vinculado a los costos de las prestaciones y al funcionamiento de las obras sociales. “Las prestaciones tienen un costo muy alto. El profesional debe comprar los materiales de contado y después esperar que la obra social pague, si es que paga, porque muchas veces se demora o directamente no cumple”, explicó el odontólogo.

En ese sentido, advirtió que los aranceles son fijados unilateralmente por las obras sociales. “Uno no puede discutirlos. Las asociaciones hacen lo que pueden, pero es poco lo que se logra. Por eso muchos profesionales optan por dejar de trabajar con obras sociales”, afirmó.

Más allá de la disminución en la cantidad de consultas, Ariza alertó sobre un problema aún más profundo: el deterioro en la calidad de las prestaciones. “La demanda está, el paciente llega al consultorio, pero muchas veces no puede acceder al tratamiento indicado. Las prácticas más complejas, que suelen no estar cubiertas por las obras sociales, quedan fuera del alcance económico”, sostuvo.

Esto deriva, según explicó, en decisiones forzadas que afectan la salud a largo plazo. “Hoy se hacen muchas más extracciones de piezas que podrían recuperarse. No es lo ideal, pero la gente no puede pagar tratamientos de conducto, prótesis o implantes. Un implante puede costar más de un millón de pesos y muy poca gente puede afrontarlo”, remarcó.

El impacto de estas prácticas no se limita a la salud bucal. “La boca es la puerta de entrada del sistema digestivo. Cuando no se mastica bien, el estómago y el intestino tienen que redoblar su esfuerzo, y con el tiempo aparecen problemas como gastritis u otras patologías más graves”, explicó.

Consultado sobre el futuro del acceso a la salud odontológica, Ariza fue pesimista. “Si la salud empieza a pensarse como un negocio y no como un derecho, el acceso va a ser cada vez más difícil. Las políticas públicas hoy apuntan a beneficiar a los sectores más poderosos, dejando a los más vulnerables en una situación cada vez peor”, concluyó.

Compartimos la entrevista completa con el profesional: