San Rafael se moviliza en defensa de la universidad pública

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Docentes, estudiantes y trabajadores universitarios denunciaron salarios de pobreza, recortes y desfinanciamiento. Alertan que el ajuste compromete la educación, la ciencia y el futuro del país.

Un banderazo por la educación pública

En el marco del paro nacional universitario que se extiende desde el lunes hasta este viernes, San Rafael fue escenario de un banderazo en defensa de la universidad pública. La convocatoria surgió desde la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la UNCuyo y reunió a estudiantes, docentes y trabajadores.

La actividad consistió en una panfleteada informativa para visibilizar los reclamos por recomposición salarial y por la ley de presupuesto universitario, además de invitar a toda la comunidad a sumarse a la defensa de la educación pública.

Reclamos urgentes

Ricardo Miranda, director de Extensión de la facultad, explicó la gravedad de la situación: “Hemos perdido un 38% del poder adquisitivo desde que asumió este gobierno. Nos otorgaron de manera unilateral un 7,3% de aumento hasta fin de año, que significa apenas un 1,3% mensual. Es una falta de respeto. Hay compañeros que cobran 185.000 pesos por mes, un sueldo indigno para la responsabilidad que tenemos”.

El reclamo también apunta a la falta de paritarias y a la precarización creciente del trabajo docente e investigador.

Impacto en estudiantes y familias

El ajuste golpea no solo a los trabajadores, sino también a los estudiantes. Miranda detalló que las becas, pasajes y comedores que antes eran cubiertos casi en su totalidad por la universidad ya no se sostienen: “Hay chicos que dejaron de venir porque el pasaje les cuesta demasiado caro. Muchos viven a 20 o 30 kilómetros y necesitan más de 4.000 o 5.000 pesos por día solo para viajar”.

La falta de recursos amenaza la permanencia estudiantil y, a futuro, el acceso mismo a la universidad.

La ciencia también en riesgo

La situación afecta además a la investigación. Investigadores se van del país en busca de mejores condiciones y el CONICET, orgullo de la ciencia argentina y referente continental, sufre un recorte profundo. “Están desfinanciando la educación, la salud y la ciencia. Lo que hoy se pierde será mucho más grave en el futuro”, advirtió Miranda.

Unidad y resistencia

En San Rafael, la UNCuyo y la UTN —las únicas universidades públicas y nacionales de la zona— trabajan juntas para defender el presupuesto universitario. La preocupación central es que el gobierno avance con un veto que recorte aún más los fondos.

Desde la reforma universitaria de 1918, recordó Miranda, la universidad pública argentina conquistó derechos fundamentales: autonomía, libertad de cátedra, cogobierno y extensión. Hoy esas conquistas están amenazadas.

Una lucha que atraviesa al pueblo trabajador

El reclamo universitario se suma a las múltiples expresiones de resistencia que se viven en San Rafael: jubilados que protestan cada miércoles en el kilómetro cero, familias que luchan por el reconocimiento de la discapacidad, trabajadores que denuncian el vaciamiento del SEDRONAR.

En todos los casos, el denominador común es el mismo: la política de ajuste dictada por el FMI.

El banderazo en defensa de la universidad pública dejó en claro que la comunidad sanrafaelina no está dispuesta a resignarse. Como tantas veces en la historia argentina, la organización y la lucha en las calles aparecen como el único camino para defender derechos conquistados.