Pese a las gestiones judiciales y políticas impulsadas por la cooperativa, el pasado 2 de diciembre se concretó el remate del inmueble de Gráficos Asociados, la histórica empresa recuperada mendocina.
La subasta dejó más dudas que certezas: hubo un solo oferente, que presentó exactamente el valor base de 100 millones de pesos, en un procedimiento que la cooperativa califica como “extraño” y “sospechoso”.
“Finalmente no pudimos detener la subasta. Se realizó en condiciones muy raras, presentándose un solo sobre por el valor base”, explicó Cintia Mora, técnica que acompaña a la cooperativa. El comprador pertenece, según denuncian, a un grupo conocido como “La Liga”, una agrupación tácita que suele operar en este tipo de procesos judiciales. “Es una mafia que se dedica a comprar en remates a precios viles y después hacer negocios”, sostuvo.
El oferente fue identificado con el apellido Pecoraro, un nombre conocido dentro de ese circuito. A diferencia del remate anterior, esta vez la subasta fue a sobre cerrado, con un único interesado y sin competencia de precios, lo que reforzó las sospechas de direccionamiento del proceso.
Un remate sin acreedores y con fondos sin destino claro
Uno de los puntos más graves que remarcan desde la cooperativa es que la quiebra no tendría acreedores pendientes, lo que vuelve incomprensible el objetivo del remate.
“Ya había un remanente de 15 millones de pesos que no tiene asignación porque la quiebra no tiene acreedores. A eso ahora se suman 100 millones más, y no sabemos qué va a hacer el juzgado con esos 115 millones”, advirtió Mora. Según explicó, nunca el juzgado ni el síndico informaron la existencia de nuevos acreedores.
Además, el expediente presenta una anomalía pocas veces vista en la provincia: se realizaron cuatro proyectos de distribución de fondos, algo totalmente inédito. “La cooperativa canceló todas sus deudas y aun así se manda a subasta sin ningún objetivo claro”, subrayó.
La Corte aceptó un recurso que podría revertir la subasta
Antes del remate, la cooperativa había presentado un recurso extraordinario ante la Suprema Corte de Justicia para intentar frenar la subasta. Si bien no hubo respuesta previa al 2 de diciembre, el planteo fue aceptado. “Podría haber sido rechazado de plano y por suerte fue aceptado. Ahora está en tratamiento por un juez de la Corte. Si lo pasa a Cámara, se puede revertir el proceso de subasta”, explicó Mora.
Desde la cooperativa confirmaron además que el propio comprador reconoció que, si la justicia da marcha atrás, se le devolvería el dinero, lo que refuerza la expectativa de una posible reversión del caso.
Fuerte respaldo político en la Legislatura
Tras el remate, la cooperativa intensificó las gestiones políticas. El mismo martes mantuvieron reuniones con senadores de todos los bloques, quienes emitieron una declaración unánime en defensa de los puestos de trabajo.
“Nos parece una acción muy positiva. Están a la cabeza la senadora Claudia Manoni y el senador Walter Marcolini, que vienen acompañando este proceso”, destacó Mora. En paralelo, también se abrió una instancia de diálogo con la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados, presidida por José Luis Ramón, donde se presentó formalmente la situación. “Buscamos el acompañamiento legislativo como una forma de control entre los poderes del Estado”, explicaron.
Plazos, depósitos y un futuro todavía abierto
Actualmente, el oferente se encuentra dentro del plazo legal para realizar el depósito que confirme la operación, un período que ronda los cinco días hábiles. Si el depósito no se concretara, la subasta podría quedar desierta. Si se confirma, el proceso de escrituración podría demorar hasta dos meses, según antecedentes.
Sin embargo, desde la cooperativa advierten que los tiempos judiciales vienen siendo inusualmente acelerados: “Procesos que llevan tres o cuatro semanas salieron en 48 horas. No sabemos qué puede pasar”, alertó Mora.
En paralelo, siguen evaluando nuevas herramientas legales para revertir el remate y que la cooperativa pueda finalmente acceder a la propiedad del inmueble.
Compartimos la entrevista completa con Cintia Mora: