Las imágenes de un video son contundentes: lagunas de aguas cloacales a cielo abierto en la zona de Puente de Hierro, Guaymallén. Lo que debía ser una obra para mejorar el saneamiento terminó en un derrame descontrolado que vecinos, productores y dirigentes califican como un desastre ambiental.
El diputado provincial Emanuel Fugazzotto fue contundente. “Es una locura pensar que entre 80 y 90 hectáreas están siendo inundadas por la caca que está tirando Aysam sin ningún tipo de tratamiento. Se están armando lagunas que son focos de infección, en los que ya se están muriendo animales porque no están señalizados, no hay perímetro, no hay carteles”, afirmó en diálogo con “Entre mate y mate”.
Desde abril un colapso cloacal en Los Corralitos desencadenó desbordes que se extienden hasta canales de riego y fincas productivas. La situación no sólo complica a quienes viven en las inmediaciones: aguas abajo, en Lavalle, los productores ya advierten que esos vertidos contaminan cauces que riegan sus cultivos.
Fugazzotto, que estuvo en la zona junto a vecinos, describió lo que vio: “Al frente de una casa había antes un campo de totora, ahora lo que tenés es un campo de caca. Con la tormenta del otro día la humedad llegó a 15 metros de las casas. Los chicos ya están teniendo gastroenteritis, los caballos y los animales se mueren porque van a tomar esa agua. Es realmente un ecocidio lo que están haciendo con la complicidad de Irrigación, la Dirección de Protección Ambiental y de todo el aparato gubernamental que lidera Alfredo Cornejo”.
La denuncia política también apunta a la falta de controles. “No puede realizarse obra pública sin un cartel que indique plazo, tiempo, quién la está ejecutando, cuánto representa. Hoy todo nos hace suponer que el responsable es Aysam, porque hay un campo de derrame cerquita, pero la realidad es que no hay identificación de la obra. Parece clandestina. Por eso vamos a pedirle a la Fiscalía de Delitos Ambientales que investigue”, explicó el legislador.
Los testimonios coinciden: olores nauseabundos, calles inundadas, humedad que avanza hasta las viviendas, animales enfermos, producción agrícola en riesgo. “El gobierno provincial les prometió el cierre del basural y lo que están haciendo es cambiar un basural por lagunas de caca”, sentenció Fugazzotto.
El diputado también apuntó directamente contra Humberto Mingorance, presidente de Aysam: “Mingorance no habla nunca, y cuando habla en vez de dar esperanza da ganas de llorar, porque no tiene idea del manejo del agua ni de lo que presenta la empresa que conduce. No esperamos nada de él”, dijo Fugazzotto. Ante esta falta de respuestas, confirmó que en los próximos días presentará una denuncia ante la Fiscalía de Delitos Ambientales, exigiendo que se investigue quién es responsable de la obra y que la Dirección de Protección Ambiental entregue los informes de inspección.
Mientras tanto, Irrigación, en un principio, autorizó derivar los efluentes a canales como el Pescara, luego en las derivaciones con los bypass, con el argumento de que se trata de medidas transitorias hasta que avance la obra definitiva de los colectores cloacales de Guaymallén. Pero esa solución de fondo, según reconocen incluso funcionarios, tardará al menos uno o dos años.
“Lo que están haciendo es un manotazo. No hay impermeabilización de la zona, no hay preparación del terreno, nada garantiza que los campos incultos no rebalsen y devuelvan todo al canal. En lugar de resolver el problema, lo están multiplicando”, advirtió el diputado.
Las imágenes que recorren las redes sociales hablan por sí solas. Lo que se prometió como saneamiento se convirtió en contaminación. Y la advertencia es clara: si la justicia y las instituciones no intervienen de inmediato, el daño será irreversible.
Compatimos la entrevista completa con el diputado Fugazzotto: